Coeficientes reductores: explicación con ejemplos

Hay una frase que se repite en todas las oficinas de la Seguridad Social, en todos los foros de jubilación y en casi todas las conversaciones entre compañeros que se acercan a los 60: «me van a aplicar un tanto por ciento de reducción». Se dice con resignación, como si el porcentaje fuera lo único que importara. No lo es. Y en muchos casos, centrarse solo en ese número es el error que más dinero cuesta.

Los coeficientes reductores son el mecanismo por el que la Seguridad Social descuenta una parte de la pensión cuando alguien decide o se ve obligado a jubilarse antes de la edad ordinaria. La lógica es clara: cobrarás más años, así que cada mes te toca menos. Pero la forma en que se aplican esos descuentos, sobre qué base exacta, con qué variables y con qué efectos secundarios, es bastante más compleja de lo que parece en un primer vistazo.

Este artículo explica cómo funcionan los coeficientes reductores con ejemplos numéricos concretos, qué diferencia hay entre la jubilación anticipada voluntaria y la involuntaria, y por qué el porcentaje de reducción nunca es el único dato que hay que mirar.

Qué son exactamente los coeficientes reductores

Un coeficiente reductor es, en términos simples, un descuento porcentual que se aplica a la pensión de jubilación cuando esta se solicita antes de alcanzar la edad legal ordinaria. No es una sanción en sentido estricto, aunque a veces lo parezca. Es un ajuste actuarial: si alguien va a cobrar pensión durante más tiempo, la cuantía mensual se reduce para que el coste total del sistema no se dispare.

Ese ajuste se expresa en puntos porcentuales por cada mes o trimestre que se anticipa la jubilación respecto a la edad ordinaria. Y aquí está la primera confusión habitual: la mayoría de la gente habla de «años anticipados», pero el cálculo real se hace mes a mes.

Existen dos grandes bloques de coeficientes reductores, con porcentajes distintos:

  • Jubilación anticipada involuntaria: para quienes se jubilan antes de tiempo porque han perdido el empleo involuntariamente y han agotado la prestación por desempleo. El descuento es menor porque la situación no fue una decisión libre.
  • Jubilación anticipada voluntaria: para quienes deciden, por iniciativa propia, adelantar la jubilación sin que medie despido ni circunstancia ajena. El descuento es mayor.

En ambos casos, el mecanismo funciona igual: se toma la pensión que correspondería en la edad ordinaria y se le aplica una reducción proporcional al tiempo que se ha anticipado la jubilación. Esa reducción es permanente. No se recupera cuando se cumple la edad ordinaria. No desaparece a los diez años. Acompaña la pensión para siempre.

Jubilistos · Newsletter

Si esto te ha servido, la newsletter va más lejos.

Cada viernes, la idea que importa esa semana. Pensiones, fiscalidad y trámites sin jerga ni relleno.

Sin spam. Sin compromisos. Baja en un clic.

Las tablas oficiales de coeficientes reductores en 2025 y 2026

Desde la reforma de las pensiones de 2021 (Ley 21/2021), los coeficientes reductores cambiaron significativamente respecto al sistema anterior. El cambio más importante fue pasar de un porcentaje fijo por trimestre a una escala que depende de los años cotizados en el momento de jubilarse. A más cotización, menor penalización.

La lógica es razonable: quien ha cotizado más tiempo ha contribuido más al sistema y recibe un trato algo más favorable. Pero conviene leer bien la tabla, porque los porcentajes varían y el margen entre la jubilación más barata y la más cara puede ser notable.

Coeficientes reductores para jubilación anticipada voluntaria

Se aplican cuando la jubilación anticipada es voluntaria. El requisito mínimo es anticipar un máximo de dos años respecto a la edad ordinaria de jubilación y tener al menos 35 años cotizados.

Años cotizados Coeficiente por mes anticipado
Menos de 38 años y 6 meses 0,50%
38 años y 6 meses a menos de 41 años y 6 meses 0,45%
41 años y 6 meses a menos de 44 años y 6 meses 0,40%
44 años y 6 meses o más 0,35%

Estos porcentajes se aplican por cada mes completo que se anticipe la jubilación. Si alguien se jubila exactamente 18 meses antes y tiene 39 años cotizados, el descuento total será: 18 meses × 0,45% = 8,1% de reducción permanente sobre la pensión.

Coeficientes reductores para jubilación anticipada involuntaria

En este caso, la reducción es menor. Se requiere haber perdido el empleo por causas ajenas a la voluntad del trabajador y haber agotado la prestación por desempleo. El máximo de anticipación permitido es de cuatro años respecto a la edad ordinaria.

Años cotizados Coeficiente por mes anticipado
Menos de 38 años y 6 meses 0,50%
38 años y 6 meses a menos de 41 años y 6 meses 0,45%
41 años y 6 meses a menos de 44 años y 6 meses 0,40%
44 años y 6 meses o más 0,35%

La escala de porcentajes por mes es idéntica a la de la voluntaria. La diferencia real está en que la involuntaria permite anticipar hasta cuatro años (48 meses) en vez de dos, con lo que el descuento total acumulado puede ser mayor en términos absolutos, aunque el coeficiente mensual sea el mismo. En la involuntaria el acceso es más amplio; en la voluntaria, el margen de tiempo es más estrecho.

Para entender los requisitos detallados de cada modalidad, resulta útil revisar las diferencias entre jubilación anticipada voluntaria e involuntaria, donde se explican los requisitos y condiciones de acceso para cada vía.

Por qué el porcentaje no cuenta la historia completa

Aquí está el núcleo del asunto. Cuando alguien dice «me van a quitar un 8%», está diciendo algo correcto pero incompleto. El porcentaje de reducción se aplica sobre la pensión que correspondería en la edad ordinaria. Y esa pensión depende, a su vez, de la base reguladora y del porcentaje por años cotizados. Si alguno de esos dos factores cambia al anticipar la jubilación, la reducción real en euros puede ser mayor de lo que el coeficiente reductor indica.

Hay tres efectos que casi nadie calcula al mismo tiempo:

El efecto sobre la base reguladora

La base reguladora se calcula con las últimas bases de cotización. En el sistema actual, se toman los 25 años previos al hecho causante (el momento en que nace el derecho a la pensión). Si alguien se jubila dos años antes, los 25 años que entran en el cálculo son distintos, y en algunos casos, peores. Los dos últimos años de vida laboral suelen ser los de mayor salario, especialmente en carreras profesionales con progresión. Excluirlos del cálculo puede bajar la base reguladora de forma significativa, con independencia de los coeficientes reductores.

Para ver cómo se construye exactamente la base reguladora con un caso real, el artículo sobre cómo se calcula la base reguladora con ejemplos desglosa el mecanismo paso a paso.

El efecto sobre el porcentaje por años cotizados

Además de la base reguladora, la pensión depende de un porcentaje que va creciendo con los años cotizados. En el sistema actual, los primeros 15 años dan derecho al 50% de la base reguladora. A partir de ahí, se suman porcentajes adicionales por cada mes adicional cotizado, hasta llegar al 100% con 36 años y 6 meses de cotización (en 2026, el umbral sigue ajustándose).

Quien se jubila dos años antes tiene dos años menos de cotización. Eso puede significar algunos puntos porcentuales menos en el segundo factor multiplicador, antes de que ni siquiera entren los coeficientes reductores. El efecto combinado de una base reguladora algo más baja y un porcentaje de carrera algo más reducido puede ser mayor que el propio coeficiente.

Para entender qué porcentaje de pensión corresponde según los años cotizados, conviene consultar directamente cómo funciona el porcentaje de pensión según los años de cotización.

El efecto fiscal

Las pensiones tributan en el IRPF como rendimientos del trabajo. Una pensión más alta puede situar al contribuyente en un tramo superior del impuesto. Y al contrario: una pensión reducida por los coeficientes reductores puede implicar menos impuestos. En algunos casos, la diferencia en neto entre jubilarse antes y después no es tan grande como la diferencia en bruto, porque el tipo impositivo aplicado es distinto. Pero esta es una de esas situaciones donde hay que hacer números específicos para el caso concreto, no asumir que el ahorro fiscal compensa la reducción.

Ejemplos con números reales

La teoría es necesaria pero no basta. A continuación se presentan tres ejemplos prácticos que ilustran cómo se aplican los coeficientes en situaciones concretas. Los números son aproximados y sirven para mostrar el mecanismo, no para reemplazar un cálculo personalizado.

Ejemplo 1: Jubilación voluntaria, 24 meses antes, 38 años cotizados

Imaginemos a una trabajadora por cuenta ajena que en 2026 tiene 63 años y podría jubilarse ordinariamente a los 65 (por tener más de 38 años y 6 meses cotizados en ese momento). Decide jubilarse ahora, con exactamente 38 años cotizados, anticipando 24 meses.

Datos del cálculo:

  • Base reguladora calculada sobre los últimos 25 años: 2.100 € mensuales
  • Porcentaje por años cotizados (38 años): aproximadamente 94% (los últimos tramos se calculan mes a mes)
  • Pensión teórica antes de reducción: 2.100 € × 94% = 1.974 €
  • Años cotizados en el momento de jubilarse: 38 años exactos → coeficiente aplicable: 0,50% por mes
  • Meses anticipados: 24
  • Reducción total: 24 × 0,50% = 12%
  • Pensión resultante: 1.974 € × (1 – 0,12) = 1.737,12 €

La reducción en euros es de 236,88 € al mes. En un año, más de 2.800 € brutos menos. En veinte años de pensión, más de 56.000 € menos (sin revalorizar). Y todo por no esperar dos años.

Ahora bien, esos dos años que no cobra pensión también tienen un coste: si hubiera seguido trabajando, habría seguido cotizando y cobrando salario. Si no trabaja durante esos dos años, el «coste» de esperar también existe. Ese es el análisis completo que pocas personas hacen.

Ejemplo 2: Jubilación voluntaria, 24 meses antes, 44 años y 6 meses cotizados

Mismo escenario, misma anticipación de 24 meses, pero ahora con una persona que acumula 44 años y 6 meses de cotización. Con esa carrera larga, el coeficiente mensual cae al 0,35%.

  • Base reguladora: 2.100 €
  • Porcentaje por carrera: prácticamente 100% (con más de 44 años cotizados se supera el umbral del 100%)
  • Pensión teórica antes de reducción: 2.100 €
  • Coeficiente aplicable: 0,35% por mes
  • Meses anticipados: 24
  • Reducción total: 24 × 0,35% = 8,4%
  • Pensión resultante: 2.100 € × (1 – 0,084) = 1.923,60 €

La reducción es de 176,40 € al mes. Bastante menos que en el primer ejemplo, y eso que el punto de partida (la pensión sin reducir) era el mismo. La diferencia está únicamente en los años cotizados, que determinan el coeficiente aplicable.

Este ejemplo ilustra algo importante: quien más ha cotizado no solo tiene una base reguladora mejor y un porcentaje de carrera más alto, sino que también paga menos en coeficientes reductores. El sistema premia la trayectoria larga en todos los frentes a la vez.

Ejemplo 3: Jubilación involuntaria, 4 años antes, 41 años cotizados

Un trabajador que ha perdido su empleo a los 61 años, ha agotado el paro y solicita la jubilación anticipada involuntaria. Le faltan 4 años para la edad ordinaria. Tiene 41 años cotizados.

  • Base reguladora: 1.800 €
  • Porcentaje por carrera (41 años): aproximadamente 97,5%
  • Pensión teórica antes de reducción: 1.800 € × 97,5% = 1.755 €
  • Coeficiente aplicable (41 años cotizados, en el tramo de 41 años y 6 meses o más se aplicaría 0,40%, pero con 41 años exactos entra en el tramo anterior): 0,45% por mes
  • Meses anticipados: 48
  • Reducción total: 48 × 0,45% = 21,6%
  • Pensión resultante: 1.755 € × (1 – 0,216) = 1.375,92 €

La diferencia es de casi 380 € al mes. Un recorte que, proyectado a lo largo de 20 años, supera los 90.000 € en términos brutos. Por eso la jubilación anticipada involuntaria, aunque tiene mejores condiciones que la voluntaria, no debe tomarse a la ligera. Cuatro años de anticipación generan un descuento permanente muy elevado.

Ejemplo 4: El impacto acumulado en el tiempo, con y sin revalorización

Para que la magnitud del efecto quede clara, este ejemplo compara dos personas con la misma pensión teórica (2.000 € mensuales), una que se jubila en la edad ordinaria y otra que anticipa 24 meses con un coeficiente del 0,50%:

Concepto Jubilación ordinaria Jubilación anticipada 24 meses (0,50%/mes)
Pensión mensual bruta 2.000 € 1.760 €
Reducción mensual 240 €
Diferencia anual (14 pagas) 3.360 €
Diferencia acumulada a 10 años ~33.600 €
Diferencia acumulada a 20 años ~67.200 €
Diferencia acumulada a 25 años ~84.000 €

Este cálculo es estático, sin revalorización. Con revalorización anual (supongamos un IPC del 2% anual aplicado igual a ambas pensiones), la diferencia absoluta entre las dos pensiones también crece cada año, porque el mismo porcentaje de revalorización se aplica sobre bases distintas. La brecha no desaparece: se amplía.

Qué pasa con la pensión máxima y mínima

Los coeficientes reductores se aplican antes de comprobar si la pensión resultante está dentro de los límites legales. Esto tiene dos consecuencias prácticas que muchos no contemplan:

Pensión máxima: si la pensión teórica es muy alta y, tras aplicar los coeficientes, sigue superando la pensión máxima, el recorte no importa porque de todas formas la pensión estaría topada. En ese caso, jubilarse antes podría tener menos coste del que parece. Es una situación poco frecuente, pero existe.

Pensión mínima: si tras los coeficientes reductores la pensión cae por debajo del mínimo garantizado, en principio no se completa hasta el mínimo mediante complemento. Hay un matiz relevante aquí: los complementos por mínimos tienen condiciones de acceso (rentas del hogar, etc.) y no siempre se activan automáticamente. Quien depende del complemento para llegar al mínimo puede encontrarse con una situación más compleja de lo previsto.

El momento exacto del cálculo: qué fecha se toma como referencia

Los coeficientes reductores se calculan tomando como referencia la diferencia entre la fecha real de jubilación y la fecha en que correspondería jubilarse ordinariamente. Esa fecha ordinaria no es fija: depende de los años cotizados en el momento del hecho causante.

En el sistema transitorio actual, la edad de jubilación ordinaria varía entre 65 y 67 años según el año de jubilación y los años cotizados. Para 2026, quien tiene 38 años y 6 meses o más de cotización puede jubilarse ordinariamente a los 65. Quien no llega a ese umbral necesita esperar a los 67. Esto afecta directamente al número de meses de anticipación y, por tanto, al coeficiente total aplicado.

Conviene revisar cómo funciona la jubilación anticipada en 2025 y 2026 para tener claro cuáles son los requisitos vigentes y las edades de acceso según la situación personal.

Errores frecuentes al interpretar los coeficientes reductores

Después de revisar los números y la mecánica, conviene detenerse en los errores que más se repiten. No porque sean difíciles de entender, sino porque nadie los explica con claridad.

Confundir el coeficiente con la reducción total

El coeficiente es por mes. La reducción total es el coeficiente multiplicado por el número de meses anticipados. Mucha gente ve el 0,50% y piensa que eso es lo que le van a descontar. No. Si se jubilan 24 meses antes, el descuento es 24 × 0,50% = 12%. Parece obvio, pero no lo es cuando nadie te lo ha explicado en esos términos.

No tener en cuenta los dos años de espera

Quien decide esperar dos años para jubilarse en la edad ordinaria pierde dos años de cobrar pensión. Eso también es un coste. El análisis correcto compara el valor total de ambas opciones a lo largo del tiempo, no solo el importe mensual. En algunos casos, la jubilación anticipada puede ser económicamente racional si la esperanza de vida se reduce o si el capital obtenido de no jubilarse (seguir trabajando) no es significativo.

Olvidar que la reducción se aplica también a las pagas extra

La pensión de jubilación incluye 14 pagas (doce mensualidades más dos pagas extra en junio y noviembre). Los coeficientes reductores afectan a todas. Si la pensión mensual se reduce 240 €, las pagas extra también se reducen en la misma proporción. El impacto anual es la diferencia mensual multiplicada por 14, no por 12.

Calcular sobre la pensión teórica sin revisar la base reguladora real

Como se explicó antes, anticipar la jubilación puede cambiar la base reguladora. Quien usa la pensión teórica calculada sobre su vida laboral completa para estimar el impacto de los coeficientes puede llevarse una sorpresa: la base reguladora real, calculada desde el momento de jubilación anticipada, puede ser diferente.

Asumir que el complemento por mínimos compensa

En algunos casos marginales, las personas esperan que el complemento por mínimos amortigüe el efecto de los coeficientes. Pero ese complemento tiene condiciones de acceso (límites de renta del hogar, por ejemplo) y no está garantizado para todos. Además, si la situación económica del hogar cambia, el complemento puede perderse. No es una red segura en la que confiar sin haberla comprobado antes.

Cuándo puede compensar asumir los coeficientes

Los coeficientes reductores tienen mala prensa, y con razón: son una reducción permanente con efecto compuesto. Pero hay situaciones en las que jubilarse antes, incluso asumiendo ese descuento, puede ser una decisión razonable.

Cuando la salud no acompaña. Si la esperanza de vida de una persona se ve comprometida por enfermedad o circunstancias físicas, cobrar menos pero durante más tiempo puede suponer más dinero total que esperar para cobrar más durante menos años. El punto de equilibrio (el momento en que la pensión más alta compensa el tiempo perdido sin cobrar) suele situarse entre los 10 y los 15 años desde la jubilación ordinaria. Si hay dudas razonables sobre llegar a ese punto, la anticipación tiene sentido económico.

Cuando hay otros ingresos disponibles. Quien tiene un plan de pensiones, una cartera de inversión u otras rentas puede permitirse una pensión pública algo menor sin que su calidad de vida se resienta. En ese contexto, jubilarse antes puede dar acceso a años de mayor movilidad y salud que luego no estarán disponibles.

Cuando seguir trabajando tiene un coste real. Si el trabajo implica un desgaste físico o mental significativo, el coste de seguir dos años más no es solo económico. La salud deteriorada, el estrés acumulado o la calidad de vida reducida son factores que no aparecen en ninguna tabla actuarial pero que importan.

Cuando la diferencia neta es pequeña. Hay casos, especialmente con pensiones altas cerca del tope máximo o con situaciones fiscales particulares, donde la diferencia real en euros netos después de impuestos entre jubilarse antes o después es pequeña. En esos casos, la anticipación puede tener más sentido de lo que sugieren los porcentajes brutos.

La jubilación parcial como alternativa

Existe una vía intermedia que muchas personas pasan por alto: la jubilación parcial. Permite reducir la jornada laboral y empezar a cobrar una parte de la pensión de forma anticipada, sin aplicar los coeficientes reductores de la jubilación anticipada completa. Las condiciones son más restrictivas (requiere acuerdo con la empresa y, en muchos casos, un contrato de relevo) y no siempre está al alcance de todos, pero cuando es accesible puede ser una solución más eficiente.

También existe la jubilación activa, que permite compaginar pensión y trabajo en ciertas condiciones, y la posibilidad de retrasar la jubilación a cambio de incentivos. Ninguna de estas opciones se excluye mutuamente, y conocerlas antes de tomar una decisión puede marcar una diferencia importante.

Cómo verificar el cálculo de los coeficientes antes de jubilarse

La Seguridad Social permite calcular de forma aproximada la pensión a través de su simulador oficial en la web de la Seguridad Social. También es posible solicitar un informe de vida laboral y, a partir de él, hacer una estimación con los datos reales de cotización.

Lo más recomendable es solicitar una cita previa en el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) o en la mutua correspondiente para obtener una estimación oficial de la pensión en distintos escenarios: jubilación ordinaria, anticipada voluntaria en distintos momentos, e involuntaria si procede. Esa estimación no tiene validez jurídica hasta que se presenta la solicitud real, pero permite comparar con datos concretos.

La sede electrónica de la Seguridad Social también ofrece acceso al expediente personal y permite hacer consultas sin desplazarse.

Lo que el sistema no te dice por las buenas

Los coeficientes reductores están publicados, son públicos y están en el BOE. Pero la forma en que interactúan con la base reguladora, con el porcentaje de carrera y con la fiscalidad es suficientemente compleja como para que la mayoría de las personas llegue a la decisión de jubilarse sin haber hecho un análisis completo. No por falta de inteligencia, sino por falta de tiempo, de información comprensible y de herramientas accesibles.

El resultado es que muchas jubilaciones anticipadas se toman con información parcial: «me quitan un doce por ciento» sin saber que la base reguladora también baja un poco, que el porcentaje de carrera es algo menor y que la diferencia neta real, descontados impuestos, puede ser bastante distinta del cálculo rápido.

No es que el sistema esté diseñado para engañar. Es que está diseñado para ser gestionado por técnicos, y quienes llegan a él sin formación específica tienen que adivinar las reglas del juego con la información que encuentran en internet. Que no siempre es esta.

Qué hacer con esta información

Lo útil, más allá de entender los coeficientes, es trasladar ese entendimiento a un análisis personalizado. Hay tres pasos prácticos que cualquier persona próxima a la jubilación puede dar:

  1. Obtener el informe de vida laboral actualizado y revisar que no haya errores. Una cotización que falta o una base incorrecta puede cambiar los números de forma significativa.
  2. Calcular la pensión teórica en varios escenarios: jubilación ordinaria, anticipada 12 meses, anticipada 24 meses. Comparar las diferencias en bruto y en neto (con una estimación del IRPF aplicable).
  3. Evaluar los factores no económicos: salud, tipo de trabajo, situación personal, otros ingresos. La decisión óptima en papel no siempre es la óptima para cada persona.

Los coeficientes reductores son una variable más, relevante pero no la única. Entenderlos con precisión es el primer paso para usarlos a favor de una decisión bien informada.

La jubilación no se planifica en un día, y tampoco debería decidirse en un momento de impaciencia o de agotamiento. Quien llega a ese punto con los números claros tiene más margen para elegir. Quien llega sin haberlos mirado, elige igualmente, pero con menos información de la que merece.

Nos vemos el viernes

Convierte lo que has leído en decisiones.

Una idea por semana. Cero ruido. Cambios normativos, fiscalidad y planificación, explicados como deberían.

Sin spam. Sin compromisos. Baja en un clic.

Preguntas frecuentes sobre coeficientes reductores

¿Qué son los coeficientes reductores en la jubilación?

Son descuentos porcentuales que se aplican a la pensión de jubilación cuando se solicita antes de alcanzar la edad legal ordinaria. Se calculan por cada mes completo de anticipación y se expresan en porcentaje. El descuento es permanente: no desaparece cuando se cumple la edad ordinaria de jubilación.

¿Cuánto se pierde de pensión por jubilarse anticipadamente?

Depende de los años cotizados y de cuántos meses se anticipa la jubilación. En la jubilación anticipada voluntaria, el coeficiente mensual va del 0,35% (con más de 44 años y 6 meses cotizados) al 0,50% (con menos de 38 años y 6 meses cotizados). Anticipar 24 meses con el coeficiente más alto supone un descuento permanente del 12% sobre la pensión teórica.

¿Los coeficientes reductores son los mismos para la jubilación voluntaria y la involuntaria?

Los porcentajes mensuales son idénticos en ambas modalidades. La diferencia está en el tiempo máximo que se permite anticipar: hasta dos años en la voluntaria y hasta cuatro años en la involuntaria. Dado que el descuento acumula mes a mes, en la involuntaria el descuento total puede ser mayor aunque el coeficiente mensual sea el mismo.

¿Los coeficientes reductores se aplican sobre la pensión máxima o sobre la pensión calculada?

Se aplican sobre la pensión resultante del cálculo ordinario (base reguladora por porcentaje de carrera), antes de comprobar si el resultado supera la pensión máxima o es inferior a la mínima. Esto significa que, en pensiones muy altas que topan en el máximo, el efecto real de los coeficientes puede ser menor del que indica el porcentaje.

¿Se puede recuperar el descuento de los coeficientes reductores en algún momento?

No. Los coeficientes reductores generan una reducción permanente sobre la pensión. No se revierte cuando se alcanza la edad ordinaria de jubilación ni después. La revalorización anual de las pensiones se aplica sobre la pensión ya reducida, por lo que la diferencia respecto a quien se jubila en la edad ordinaria se mantiene de forma indefinida.

¿El coeficiente reductor afecta también a las pagas extraordinarias de la pensión?

Sí. La pensión de jubilación tiene 14 pagas (doce mensualidades más dos pagas extraordinarias en junio y noviembre). El coeficiente reductor se aplica sobre el importe base, por lo que afecta a las 14 pagas. Para calcular el impacto anual real, hay que multiplicar la diferencia mensual por 14, no por 12.

¿Quién puede acogerse a la jubilación anticipada voluntaria?

Quien tenga al menos 35 años cotizados en el momento de solicitarla y le falten como máximo dos años para la edad ordinaria de jubilación. La edad ordinaria depende de los años cotizados y del año en que se solicita: en 2026, quienes tienen 38 años y 6 meses o más cotizados pueden jubilarse ordinariamente a los 65 años; el resto debe esperar a los 67.

¿Conviene siempre esperar a la edad ordinaria para evitar los coeficientes reductores?

No necesariamente. Esperar supone renunciar a años de cobrar pensión, lo que también tiene un coste. El punto de equilibrio entre ambas opciones suele estar entre 10 y 15 años después de la jubilación ordinaria. Factores como la salud, el tipo de trabajo, los ingresos alternativos o la situación personal pueden hacer que jubilarse antes, incluso con coeficientes reductores, sea la decisión más adecuada para cada caso concreto.

Avatar de Pepe