Donaciones en vida a hijos: cuánto pueden dar los jubilados sin pagar de más

Donaciones en vida a los hijos: es una de las decisiones más habituales entre quienes ya están jubilados y quieren ayudar a su familia. Tal vez quieras adelantar parte de la herencia, echar una mano con la entrada de un piso o simplemente repartir tu patrimonio mientras puedes ver cómo lo disfrutan.

Pero antes de firmar nada, conviene saber cuánto puedes dar, qué impuestos se pagan y cómo evitar sorpresas con Hacienda. Porque una donación mal planificada puede salir cara, tanto para ti como para quien la recibe. En esta guía te explicamos paso a paso todo lo que necesitas saber como jubilado para hacer donaciones en vida a tus hijos de forma inteligente y legal.

Qué son las donaciones en vida y por qué interesan a los jubilados


Una donación en vida es la transmisión gratuita de un bien o una cantidad de dinero de una persona a otra mientras ambas están vivas. Se diferencia de la herencia precisamente en eso: no hace falta esperar al fallecimiento.

Para muchos jubilados, las donaciones en vida son una forma de anticipar la herencia. Después de toda una vida trabajando, es natural querer ayudar a los hijos cuando más lo necesitan: para comprar una vivienda, montar un negocio o cubrir gastos importantes.

Además, desde un punto de vista fiscal, en algunas comunidades autónomas donar en vida puede resultar más barato que heredar. Pero ojo: esto no es así en todos los casos ni en todos los territorios.

Lo que sí debes tener claro es que toda donación tributa. No existe un importe mínimo exento a nivel estatal por el que no tengas que declarar. Si das dinero o bienes a tus hijos, hay que pasar por el notario (en muchos casos) y liquidar el impuesto correspondiente.

Impuestos que se pagan en las donaciones en vida: lo que todo jubilado debe saber


Este es el punto que más preocupa, y con razón. Cuando haces una donación en vida, entran en juego varios impuestos. Vamos a desglosarlos para que no te pierdas.

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Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD)


Es el impuesto principal. Lo paga quien recibe la donación (tu hijo o hija). Su tipo impositivo varía según tres factores:

  • La cantidad donada.
  • El parentesco entre donante y donatario.
  • La comunidad autónoma donde reside el que recibe.

A nivel estatal, la escala va del 7,65 % al 34 %, según el artículo 21 de la Ley 29/1987 del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones publicada en el BOE. Pero en la práctica, cada comunidad autónoma aplica sus propias bonificaciones, que pueden reducir drásticamente lo que se paga.

Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid la bonificación es del 99 % en donaciones de padres a hijos, lo que significa que apenas se paga nada. En cambio, en comunidades como Andalucía o Cataluña la factura puede ser mucho más alta, aunque también han ido mejorando sus bonificaciones en los últimos años.

IRPF del donante: la sorpresa que muchos jubilados no esperan


Aquí viene el truco que poca gente conoce. Si donas un bien que ha aumentado de valor (un piso, unas acciones, un fondo de inversión), tú como donante tienes que tributar en tu IRPF por la ganancia patrimonial.

Es decir, Hacienda considera que has «vendido» ese bien, aunque no hayas cobrado nada. Y te cobra por la diferencia entre lo que te costó y su valor actual.

Para un jubilado esto es especialmente relevante, porque esa ganancia patrimonial se suma a tu base imponible del ahorro. Dependiendo del importe, puedes tributar entre el 19 % y el 28 % por esa ganancia, según los tramos vigentes.

Si quieres entender mejor cómo afectan los impuestos a tu pensión, te recomendamos consultar nuestra guía completa sobre impuestos en la jubilación y el IRPF.

Plusvalía municipal (si donas un inmueble)


Si lo que donas es una vivienda, un local o un terreno urbano, hay que liquidar también el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, más conocido como plusvalía municipal.

Desde la sentencia del Tribunal Constitucional de 2021 y la reforma posterior, este impuesto se calcula de forma diferente. Pero sigue existiendo y conviene tenerlo en cuenta, porque lo paga el donante.

Cuánto puedes donar a tus hijos sin pagar de más: las claves por comunidad autónoma


No existe una cifra mágica que puedas donar libre de impuestos en toda España. Lo que sí hay son diferencias enormes según dónde viva tu hijo. Veamos las situaciones más destacadas a fecha de 2025-2026.

Comunidades con bonificaciones altas en donaciones en vida


  • Madrid: bonificación del 99 % en donaciones de padres a hijos. Donar 100.000 € puede suponer pagar apenas unos cientos de euros en impuestos.
  • Andalucía: reducciones de hasta 1.000.000 € por donatario para donaciones entre padres e hijos, lo que deja prácticamente exenta una gran parte.
  • Castilla y León: bonificación del 99 % en donaciones a descendientes.
  • Canarias: bonificación del 99,9 % en muchos casos.
  • Extremadura: bonificación del 99 % para donaciones de padres a hijos.

Comunidades donde las donaciones en vida salen más caras


  • Cataluña: las reducciones son más modestas, con tipos que pueden llegar al 5-9 % para importes medios.
  • Comunidad Valenciana: ha mejorado, pero históricamente era una de las más caras.
  • Aragón: tiene bonificaciones, pero con límites más ajustados.
  • Asturias: los tipos pueden ser significativos para donaciones de cierto volumen.

Estas cifras cambian con frecuencia porque las comunidades autónomas modifican su normativa casi cada año. Antes de hacer cualquier donación, consulta la normativa vigente de la comunidad donde reside tu hijo.

Donaciones de dinero vs. donaciones de inmuebles: qué conviene más al jubilado


No es lo mismo donar 50.000 € en efectivo que donar un piso valorado en 150.000 €. Tanto los trámites como la factura fiscal son muy diferentes.

Donar dinero en efectivo


Es la opción más sencilla desde el punto de vista fiscal para el jubilado, porque el dinero no genera ganancia patrimonial en tu IRPF. Tú tenías 50.000 € y sigues teniendo 50.000 € de valor (solo que ahora los tiene tu hijo). No hay plusvalía, no hay diferencia de valor.

Tu hijo pagará el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, pero en muchas comunidades la factura será muy baja gracias a las bonificaciones.

Requisitos importantes:

  • La donación debe formalizarse en escritura pública ante notario si supera ciertos importes (recomendable siempre).
  • El pago debe ser por transferencia bancaria, nunca en metálico, para dejar rastro documental.
  • Tu hijo debe liquidar el impuesto en el plazo de 30 días hábiles desde la donación.

Donar un inmueble (piso, casa, local)


Aquí la cosa se complica para los jubilados. Además del impuesto que paga tu hijo, tú tienes que tributar en el IRPF por la ganancia patrimonial.

Pongamos un ejemplo real:

  • Compraste un piso en 1995 por 60.000 €.
  • Hoy su valor catastral de referencia es 180.000 €.
  • La ganancia patrimonial es de 120.000 €.
  • Tributarás entre el 19 % y el 28 % por esa ganancia en tu declaración de la renta.

Eso puede suponer un pago de entre 25.000 € y 30.000 € en IRPF. Una cantidad importante para alguien que vive de su pensión.

Por eso muchos asesores fiscales recomiendan a los jubilados valorar si compensa más donar el inmueble o dejarlo en herencia, ya que en la herencia esa ganancia patrimonial no tributa en el IRPF del fallecido.

Si todavía estás calculando cómo quedará tu pensión o planificando tu situación económica, puede interesarte nuestra calculadora de pensión de jubilación.

Donaciones en vida o herencia: qué le conviene más a un jubilado


Esta es la gran pregunta. Y la respuesta, como casi todo en temas fiscales, es: depende.

Veamos las ventajas e inconvenientes de cada opción.

Ventajas de las donaciones en vida para jubilados


  • Ayudas cuando más se necesitan: tus hijos reciben el dinero o el bien ahora, no dentro de 10 o 20 años.
  • Bonificaciones autonómicas: en muchas comunidades, la donación en vida entre padres e hijos está muy bonificada.
  • Control del reparto: tú decides cuánto y a quién, en el momento que elijas.
  • Evitas conflictos futuros: al repartir en vida, reduces la posibilidad de disputas entre herederos.

Inconvenientes de las donaciones en vida


  • IRPF del donante: si donas bienes que han ganado valor, pagas impuestos aunque no hayas vendido nada.
  • Irrevocabilidad: una vez hecha la donación, el bien ya no es tuyo (salvo casos muy excepcionales).
  • Acumulación fiscal: las donaciones entre las mismas personas se acumulan durante un periodo (normalmente 3-4 años según la comunidad), lo que puede elevar el tipo impositivo.
  • Riesgo de quedarte corto: si donas demasiado, puedes comprometer tu propia seguridad económica durante la jubilación.

Cuándo conviene más la herencia


  • Si el bien tiene una gran plusvalía acumulada (un piso comprado hace 30 años), porque en la herencia no se tributa en IRPF por esa ganancia.
  • Si la comunidad autónoma de tus hijos aplica bonificaciones similares o mejores en herencias que en donaciones.
  • Si necesitas ese patrimonio para vivir tranquilo durante tu jubilación.

Errores frecuentes en las donaciones en vida que cometen los jubilados


Después de ver cientos de casos, estos son los errores más habituales. Evitarlos te puede ahorrar miles de euros y muchos disgustos.

1. Hacer donaciones encubiertas


Transferir dinero al hijo sin formalizarlo ante notario ni liquidar el impuesto es una donación encubierta. Hacienda puede detectarlo cruzando datos bancarios y aplicar recargos e intereses de demora.

La Agencia Tributaria tiene herramientas cada vez más sofisticadas para rastrear movimientos entre cuentas de familiares. No merece la pena el riesgo.

2. No tener en cuenta el IRPF


Muchos jubilados solo preguntan cuánto paga su hijo y se olvidan de que ellos también tributan si donan un bien con plusvalía. Esa factura fiscal puede ser la más alta de todo el proceso.

3. Donar más de lo que pueden permitirse


La generosidad está muy bien, pero tu prioridad debe ser garantizar tu bienestar económico durante la jubilación. Antes de donar, calcula cuánto necesitas para vivir con tranquilidad los próximos 20-25 años, incluyendo posibles gastos de dependencia o residencia.

4. No respetar la legítima


En España, los hijos tienen derecho a la legítima, que es un tercio de la herencia. Las donaciones en vida se consideran un anticipo de herencia y se suman al caudal hereditario cuando fallezcas. Si donas más a un hijo que a otro, puede haber problemas legales.

5. No aprovechar las bonificaciones autonómicas


Algunas familias no saben que la comunidad autónoma que cuenta es la del donatario (quien recibe), no la del donante. Si tu hijo vive en Madrid y tú en Cataluña, se aplican las bonificaciones de Madrid. Esto puede cambiar completamente la ecuación.

Pasos prácticos para hacer una donación en vida siendo jubilado


Si después de valorar todo decides seguir adelante, estos son los pasos concretos que debes dar.

Paso 1: Calcula tu situación económica


Antes de donar nada, haz números. ¿Cuánto cobras de pensión? ¿Tienes otros ingresos? ¿Cuáles son tus gastos fijos? ¿Tienes un colchón para imprevistos?

La Seguridad Social publica tu vida laboral y la cuantía de tu pensión en su sede electrónica. Consúltala para tener claro de cuánto dispones.

Si quieres saber exactamente cuánto te queda de pensión y cómo se calcula, revisa nuestra guía sobre la edad de jubilación y sus requisitos actualizados.

Paso 2: Decide qué vas a donar y a quién


Puede ser dinero, un inmueble, acciones, participaciones en fondos… Cada tipo de bien tiene implicaciones fiscales distintas. Define bien qué quieres donar y a cuál de tus hijos.

Paso 3: Consulta la normativa de la comunidad autónoma


Recuerda: la comunidad que manda es la del donatario. Consulta las bonificaciones y reducciones vigentes. La información suele estar en la web de la agencia tributaria autonómica correspondiente.

Paso 4: Visita a un asesor fiscal


Este paso no es obligatorio, pero sí muy recomendable, especialmente si vas a donar un inmueble o cantidades altas. Un buen asesor te dirá exactamente cuánto pagaréis entre los dos (tú en IRPF y tu hijo en Sucesiones) y si hay alternativas más eficientes.

Paso 5: Formaliza la donación ante notario


Para donaciones de inmuebles es obligatorio. Para dinero es muy recomendable. El notario redactará la escritura y se encargará de los trámites registrales si hay un inmueble de por medio.

El coste del notario varía según el valor de lo donado, pero suele oscilar entre 300 € y 800 € para donaciones habituales.

Paso 6: Liquida los impuestos en plazo


Tu hijo tiene 30 días hábiles desde la donación para presentar y pagar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en la comunidad autónoma donde resida. Tú tendrás que incluir la ganancia patrimonial (si la hay) en tu declaración de la renta del año en que hagas la donación.

Casos especiales que afectan a jubilados que quieren hacer donaciones en vida


Donaciones a hijos con discapacidad


La mayoría de comunidades autónomas prevén reducciones adicionales cuando el donatario tiene algún grado de discapacidad reconocido. Estas reducciones pueden llegar hasta los 250.000 € o incluso más en algunas autonomías.

Donaciones para compra de vivienda habitual


Varias comunidades aplican reducciones específicas si la donación se destina a la compra de la primera vivienda habitual del hijo. En estos casos, el dinero debe usarse íntegramente para ese fin y suele haber un plazo máximo para formalizarlo.

Jubilados que donan la vivienda pero siguen viviendo en ella


Es una situación frecuente: quieres donar el piso a tu hijo pero seguir viviendo allí. La fórmula legal es donar la nuda propiedad y reservarte el usufructo vitalicio. Así el piso pasa a nombre de tu hijo, pero tú conservas el derecho a usarlo mientras vivas.

Esta opción reduce el valor fiscal de la donación (porque tu hijo no recibe la plena propiedad, sino solo la nuda propiedad), lo que a su vez reduce los impuestos. Es una estrategia habitual y perfectamente legal.

Donaciones a nietos en vez de a hijos


En algunas comunidades, las bonificaciones son iguales para hijos y nietos. En otras, no. Merece la pena comparar, especialmente si tu hijo ya tiene un patrimonio alto y prefieres ayudar directamente al nieto.

Lo que no está en la web

La web explica los trámites; la newsletter va más lejos: vida, decisiones y perspectiva para quien ya sabe lo que va a cobrar. La escribe Pepe J., treinta años como técnico del INSS.

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Conclusión


Las donaciones en vida son una herramienta muy útil para los jubilados que quieren ayudar a sus hijos, pero requieren planificación. No se trata solo de dar dinero o bienes: hay que entender qué impuestos se pagan, quién los paga, en qué comunidad autónoma y si realmente compensa frente a dejarlo en herencia.

Lo más importante: nunca comprometas tu estabilidad económica por hacer una donación. Primero asegúrate de que tu pensión y tus ahorros cubren tus necesidades presentes y futuras. Después, si hay margen, planifica la donación con calma, consulta a un profesional si el importe es relevante y formaliza todo correctamente.

Una donación bien hecha puede ahorrar miles de euros a tu familia y evitar conflictos futuros. Una donación mal hecha puede generar problemas con Hacienda y sorpresas desagradables en la declaración de la renta.

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