Sobre mí (ahora)

Hola, soy Pepe. Y si me lo permites, voy a contarte quién soy de verdad — no la versión resumida del pie de foto, sino la que explica por qué existe esta web.

Pepe, fundador de Jubilistos

Treinta años gestionando pensiones desde dentro

Durante tres décadas trabajé como técnico de reconocimiento de prestaciones en el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Lo que en términos prácticos significa: yo era la persona al otro lado de la ventanilla —y luego del despacho— que procesaba solicitudes de jubilación, calculaba bases reguladoras y resolvía los expedientes de miles de trabajadores que llegaban a pedir lo que habían cotizado toda su vida.

Trabajé en el área de Reconocimiento de Prestaciones de la Dirección Provincial, coordinando equipos en varios CAISS de la región. Conozco el Reglamento General de las prestaciones económicas de la Seguridad Social no porque me lo estudié para una oposición, sino porque lo he aplicado durante treinta años en casos reales, con nombres y apellidos, con errores que le costaron dinero a gente que no podía permitírselo.

Organismo

Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS)

Área

Reconocimiento de Prestaciones — Jubilación e Incapacidad

Rol

Técnico de Gestión y Coordinación en Dirección Provincial

Experiencia

Más de 30 años gestionando expedientes de jubilación

Vi desde dentro cómo funciona el sistema. Sus lógicas, sus inercias, sus automatismos. Y también sus grietas: los casos en los que una decisión tomada con más información habría cambiado la pensión de alguien en 150 o 200 euros al mes. Para siempre.

El enfado que lo cambió todo

Jubilistos nació de un cabreo. Uno que lleva mucho tiempo cocinándose.

Durante años intenté, desde dentro, que el sistema funcionara de otra manera. No hablo de grandes reformas estructurales —eso no estaba en mis manos— sino de cosas más concretas: que los trabajadores recibieran información proactiva antes de solicitar la jubilación, que los criterios de cálculo fueran más transparentes, que cuando alguien cometía un error evitable —elegir mal la fecha de retiro, no optimizar los últimos meses de cotización, desconocer el impacto de los coeficientes reductores— hubiera alguien que lo avisara antes de que fuera tarde.

La administración tiene sus propias reglas. Lo que puedes decir y lo que no. Lo que puedes compartir y lo que se queda dentro. Durante treinta años no pude hablar con la libertad que habría querido. No por mala voluntad, sino porque así funciona: el funcionario informa, no asesora; tramita, no previene.

Y mientras tanto, veía llegar gente a las oficinas habiendo tomado decisiones que ya no tenían vuelta atrás. Gente que se había jubilado dos años antes de lo que convenía. Gente que desconocía que tenía lagunas de cotización que podría haber cubierto. Gente a quien nadie le había explicado, en términos comprensibles, cómo se calculaba lo que iba a cobrar el resto de su vida.

Eso es el cabreo. No con las personas —nunca con ellas— sino con un sistema que sabe muchísimo sobre ti y te da muy poco a cambio.

Cuando dejé el INSS, tenía dos opciones: olvidarme de todo aquello o hacer algo con lo que sabía. Elegí lo segundo. Monté esta web para compartir al menos la información más importante y práctica: la que habría cambiado las decisiones de muchas personas que pasaron por mi ventanilla si la hubieran tenido a tiempo.

No vendo nada. No tengo conflicto de intereses. Solo sé mucho sobre cómo funciona el sistema de pensiones en España, y me parece un desperdicio guardármelo.

¿Qué vas a encontrar aquí?

Jubilistos tiene dos partes muy claras.

Primero, la guía. Todo lo que necesitas saber sobre cómo funciona la jubilación en España: cómo se calcula la pensión, cuándo conviene jubilarse, qué trámites hay que hacer, cómo no pagar de más en el IRPF, qué pasa si eres autónomo. La información compleja explicada sin rodeos, para que entiendas exactamente qué tienes y qué decisiones puedes tomar.

Y luego, la newsletter. Porque entender el sistema está bien, pero lo que marca la diferencia es lo que haces con él. Cada semana comparto trucos de fiscalidad que no salen en los telediarios, herramientas para planificar mejor, historias de jubilados que lo están haciendo bien e ideas para que esta etapa sea mejor de lo que imaginabas. Sin relleno. Sin humo.

Si estás leyendo esto, ya llevas ventaja sobre la mayoría. Lo siguiente es quedarte y usarlo.

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