Hay una herramienta gratuita, oficial y accesible desde cualquier ordenador que puede decirte cuánto cobrarás cuando te jubiles. La ofrece la Seguridad Social. La usa muy poca gente. Y la mayoría de quienes sí la usan la interpretan mal.
El simulador de jubilación de la Seguridad Social no es un oráculo. Tampoco es una promesa ni un contrato. Es una estimación construida sobre los datos que tienes hoy, proyectada hacia un futuro que nadie conoce con certeza. Entender eso es el primer paso para usarlo bien.
Este artículo explica qué datos necesitas antes de abrir el simulador, cómo introducirlos correctamente, qué significan los resultados que arroja y, sobre todo, qué limitaciones tiene que el propio sistema no te advierte claramente. Porque la diferencia entre una buena y una mala decisión sobre la jubilación puede ser de cientos de euros al mes durante décadas.
Tabla de contenidos
Qué es exactamente el simulador de jubilación de la Seguridad Social
La Seguridad Social ofrece varias herramientas digitales para estimar la pensión de jubilación. La más completa y oficial es el denominado simulador de jubilación disponible en la sede electrónica, accesible con certificado digital, Cl@ve PIN o datos de identificación básicos. Es distinto del informe de vida laboral, aunque trabaja con datos similares.
Lo que hace el simulador es sencillo en apariencia: toma tus años cotizados, tus bases de cotización de los últimos años y calcula una pensión estimada aplicando la normativa vigente. El resultado es una cifra mensual bruta que, en teoría, recibirías si te jubilaras en la fecha que indiques.
En la práctica, la cosa tiene más capas. El simulador trabaja con los datos que la Seguridad Social tiene registrados en ese momento. Si hay errores en tu vida laboral —y los hay con más frecuencia de lo que parece—, el cálculo ya parte torcido. Si has trabajado períodos sin cotizar, el sistema los trata de una forma concreta que puede sorprenderte. Si cotizas a tiempo parcial o has tenido lagunas, el impacto varía.
El simulador es una herramienta de planificación, no de confirmación. Úsalo para orientarte, no para cerrar decisiones.
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Qué datos necesitas tener a mano antes de empezar
Antes de abrir el simulador conviene tener preparada cierta información. No porque el sistema la pida de forma exhaustiva, sino porque sin ella no podrás evaluar si los resultados tienen sentido o si hay errores que corregir.
Paso 1: Obtén tu informe de vida laboral actualizado
El primer documento que necesitas es tu vida laboral completa. Puedes pedirla en el momento desde la sede electrónica de la Seguridad Social, a través de la app «Tu Seguridad Social» o en cualquier oficina. Es gratuita y se obtiene al instante con identificación digital.
Este documento lista todos los períodos en los que has cotizado, bajo qué régimen y con qué grupo de cotización. Es la materia prima sobre la que trabaja el simulador. Si hay errores aquí —periodos que faltan, cotizaciones mal registradas, empresas que no ingresaron las cuotas aunque te las descontaron del nómina—, el simulador los heredará sin avisar.
Revisar la vida laboral antes de usar el simulador no es un trámite burocrático opcional. Es el punto de partida. Saber leer la vida laboral y detectar errores puede significar diferencias sustanciales en la pensión final, y muchos trabajadores descubren discrepancias que llevan años sin subsanar.
Paso 2: Anota tus bases de cotización de los últimos 25 años
La pensión se calcula sobre la base reguladora, que desde la reforma de 2011 se obtiene a partir de las bases de cotización de los últimos 25 años. El simulador usa los datos que ya tiene registrados, pero conviene que conozcas tus propias cifras para verificar que coinciden.
Si en alguno de esos 25 años no cotizaste —lo que se denomina una laguna de cotización—, el sistema aplica unas bases ficticias: durante los primeros 48 meses de laguna utiliza el 50% de la base mínima de cotización vigente, y a partir del mes 49, el 100% de esa base mínima. Esto puede rebajar sensiblemente la base reguladora sin que el simulador explique por qué el número sale tan bajo.
Paso 3: Conoce tu fecha de nacimiento exacta y los años cotizados totales
Parece obvio, pero el simulador necesita la fecha exacta de nacimiento para calcular la edad de jubilación ordinaria que te corresponde. En España, la edad legal de jubilación no es un número fijo: depende de los años cotizados y se está desplazando progresivamente hasta los 67 años en 2027. En 2026, quien acredite 37 años y 3 meses o más de cotización puede jubilarse a los 65. El resto, a los 66 años y 8 meses.
La tabla exacta por año está disponible en la normativa de la Seguridad Social. Si tienes dudas sobre a qué edad te puedes jubilar en función de tus años cotizados, conviene consultarlo antes de introducir datos en el simulador, porque el resultado cambia según el escenario que elijas.
Paso 4: Decide qué escenario quieres simular
El simulador permite proyectar distintos escenarios: jubilación ordinaria a la edad legal, jubilación anticipada voluntaria, jubilación anticipada involuntaria o incluso jubilación demorada. Cada opción tiene implicaciones distintas sobre la pensión resultante.
Antes de abrir la herramienta, define qué quieres saber. ¿Cuánto cobrarías si te jubilas cuando te toca? ¿Cuánto perderías si lo haces dos años antes? ¿Cuánto ganarías si aguantas hasta los 68? Simular un único escenario sin comparar es una información incompleta. El simulador oficial permite hacer varios cálculos: úsalos todos.
Cómo acceder al simulador oficial y qué pide exactamente
El simulador de jubilación de la Seguridad Social está disponible en la sede electrónica de la Seguridad Social, dentro del apartado dedicado a jubilación. Existen dos versiones: una con acceso identificado —que carga automáticamente tus datos reales de cotización— y una versión sin identificación, que permite introducir datos manualmente a modo orientativo.
La versión identificada es claramente superior. Para acceder, necesitas:
- Certificado digital instalado en el navegador
- DNI electrónico con lector de tarjetas
- Cl@ve PIN o Cl@ve permanente
- Usuario y contraseña del sistema Cl@ve
Si no tienes ninguna de estas opciones, la versión anónima también funciona: introduces manualmente tus años cotizados, tu salario bruto aproximado y el sistema hace una estimación genérica. Esta segunda opción tiene más margen de error, pero es útil para hacerse una primera idea sin trámites previos.
Una vez dentro, el proceso es intuitivo. El sistema te pide confirmar o ajustar los datos que ya tiene, elegir la fecha de jubilación que te interesa simular y lanzar el cálculo. En cuestión de segundos aparece la pensión estimada mensual bruta.
Cómo se construye la cifra que aparece en pantalla
El número que aparece en la pantalla del simulador no es arbitrario. Sigue la fórmula legal de cálculo de la pensión de jubilación contributiva, que tiene dos componentes principales: la base reguladora y el porcentaje aplicable según los años cotizados.
La base reguladora: el suelo del cálculo
La base reguladora es la media mensual de las bases de cotización de los últimos 25 años, dividida entre 350 (para suavizar las pagas extras). Entender cómo funciona la base reguladora con ejemplos reales ayuda a interpretar por qué el simulador arroja una cifra determinada y qué margen hay para mejorarla.
Si en alguno de esos 300 meses (25 años) hubo períodos sin cotizar, el sistema aplica las bases mínimas ficticias que la ley establece. El resultado puede ser una base reguladora notablemente inferior a lo que cabría esperar mirando solo el salario actual.
El porcentaje: cuántos años cotizados tienes
Al número de meses cotizados le corresponde un porcentaje de la base reguladora. La escala es progresiva: con 15 años cotizados se accede al 50% de la base reguladora. A partir de ahí, cada mes adicional suma entre un 0,19% y un 0,18% hasta los 25 años de cotización, y un 0,109% por cada mes adicional hasta los 36 años y 6 meses. Con 37 años cotizados se alcanza el 100%.
Este es el motivo por el que los últimos años de cotización antes de jubilarse tienen tanto impacto. No solo se añaden meses al historial, sino que el porcentaje aplicado puede aumentar de forma significativa.
| Años cotizados | Porcentaje de la base reguladora |
|---|---|
| 15 años | 50% |
| 20 años | Entre el 61% y el 71% (según período) |
| 25 años | Aproximadamente 80% |
| 30 años | Aproximadamente 86–90% |
| 35 años | Aproximadamente 96–99% |
| 37 años o más | 100% |
El simulador aplica esta escala automáticamente. Lo que no hace es explicarte en detalle qué meses están siendo considerados como efectivos y cuáles como ficticios, ni qué tramos del porcentaje has completado y cuánto te falta para el siguiente umbral relevante.
Paso 5: Interpreta el resultado con los límites correctos
La cifra que aparece en pantalla es la pensión estimada mensual bruta en 14 pagas. Pero hay dos límites que el simulador aplica automáticamente y que conviene entender: la pensión mínima y la pensión máxima.
En 2026, la pensión máxima del sistema está en torno a los 3.267 euros mensuales. Si el cálculo teórico supera esa cifra, el simulador la recortará hasta ese tope. Esto afecta especialmente a trabajadores con salarios altos y largas carreras de cotización, que ven su pensión limitada por debajo de lo que la fórmula arrojaría libremente.
Por abajo, la pensión mínima garantizada varía según la situación familiar: si hay cónyuge a cargo, si se vive solo, si el titular tiene más o menos de 65 años. Si el resultado del simulador cae por debajo de esos mínimos y se cumplen los requisitos de renta, el sistema añade un complemento hasta alcanzarlos. El simulador puede no reflejar esto con claridad, especialmente en casos límite.
Lo que el simulador no te dice y debería
Aquí está el núcleo del problema. El simulador es una herramienta honesta dentro de sus limitaciones, pero esas limitaciones son importantes y el sistema no siempre las comunica con la claridad que merecen.
No incorpora las reformas futuras del sistema
El simulador calcula usando la normativa vigente hoy. Pero el sistema de pensiones español lleva décadas en reforma continua. La Ley 27/2011 cambió las reglas de cotización mínima, la base reguladora y la edad de jubilación. La reforma de 2021 introdujo el mecanismo de equidad intergeneracional. La de 2023 amplió el período de cálculo con opciones de selección parcial. No hay ninguna garantía de que las reglas de dentro de diez o quince años sean las mismas de hoy.
Si te quedan más de cinco años para jubilarte, el resultado del simulador es una orientación, no una predicción. El margen de error crece cuanto mayor es el horizonte temporal.
No detecta errores en tu vida laboral
Si tu vida laboral tiene períodos mal registrados, el simulador los hereda sin comentarios. No hay ningún aviso del tipo «hay un período de 2001 a 2003 que parece inconsistente». El sistema da por buenos los datos que tiene. Por eso revisar la vida laboral antes de simular no es optativo.
No considera la cotización a tiempo parcial con el mismo detalle que el manual
Los trabajadores a tiempo parcial tienen reglas de cotización específicas que afectan tanto al cómputo de días cotizados como al cálculo de la pensión. El simulador maneja estos casos de forma general, pero la casuística real puede divergir significativamente.
No refleja el impacto fiscal real
La cifra que aparece es bruta. La pensión tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF. Dependiendo del importe total de ingresos anuales y de la comunidad autónoma de residencia, el tipo efectivo puede variar entre el 5% y el 20% o más. El simulador no hace este cálculo. Lo que cobras neto cada mes puede ser notablemente diferente de la cifra que aparece en pantalla.
No contempla el impacto de seguir cotizando
Si te quedan años de carrera profesional, el simulador puede hacer una proyección hacia adelante asumiendo que seguirás cotizando por las mismas bases. Pero no analiza el efecto de aumentar o reducir la cotización en los años restantes, ni el impacto de cambiar de empleo o categoría profesional.
Errores frecuentes al interpretar los resultados del simulador
Más allá de las limitaciones del sistema, hay una serie de errores de interpretación que se repiten con frecuencia entre quienes lo usan por primera vez.
Error 1: Confundir la pensión estimada con la pensión real
El número del simulador es una estimación con fecha de hoy. La pensión real se fija en el momento del hecho causante —el día en que formalmente se solicita y aprueba la jubilación— aplicando la normativa vigente en ese momento. Pueden diferir.
Error 2: Ignorar que la cifra es bruta
Una pensión estimada de 1.800 euros brutos mensuales no se corresponde con 1.800 euros en cuenta corriente. Después del IRPF y de la cotización a la Seguridad Social por incapacidad temporal (que se aplica a pensionistas en algunos supuestos), el neto puede ser entre un 5% y un 20% inferior según los ingresos totales anuales.
Error 3: No simular varios escenarios
Muchas personas simulan un único escenario —normalmente la jubilación ordinaria a la edad legal— y no comparan. Simular también la jubilación anticipada y la jubilación demorada permite visualizar el coste real de adelantar y el beneficio de retrasar. A veces los números sorprenden: el impacto de jubilarse un año antes puede equivaler a decenas de miles de euros a lo largo de la jubilación.
Error 4: No actualizar la simulación periódicamente
El simulador trabaja con los datos del momento en que se consulta. Si cotizas durante años sin volver a mirarlo, la estimación queda obsoleta. Conviene revisarlo al menos una vez al año y siempre que haya un cambio laboral relevante: cambio de empresa, de categoría, de jornada o de régimen de cotización.
Error 5: Asumir que el resultado es el definitivo aunque queden muchos años
A los 45 años, una simulación de jubilación a los 67 tiene un margen de incertidumbre enorme: pueden cambiar las reglas de cálculo, puede haber lagunas futuras de cotización, puede haber cambios en los ingresos. Tomarlo como referencia está bien. Tomarlo como verdad, no.
Cuándo el simulador no es suficiente
Hay situaciones en las que la herramienta online, por buena que sea, resulta insuficiente para tomar decisiones informadas.
Carreras profesionales irregulares
Si has tenido períodos largos de trabajo sin contrato, trabajo en el extranjero, períodos como autónomo y como empleado por cuenta ajena, o años en el extranjero con acuerdos de totalización, el simulador genérico puede no reflejar con exactitud tu situación. En estos casos, una consulta presencial en la Seguridad Social o con un gestor especializado es imprescindible.
Trabajadores con carreras en más de un país
España tiene convenios bilaterales con numerosos países y aplica los reglamentos europeos de coordinación de pensiones. Los períodos cotizados en otro país de la UE o en países con convenio se pueden totalizar para acceder a la pensión. El simulador no contempla esta posibilidad: calcula solo con las cotizaciones españolas.
Autónomos con bases de cotización variables
Los trabajadores por cuenta propia han podido elegir bases de cotización distintas a lo largo de su carrera. Si han cotizado deliberadamente por bases bajas durante años, el impacto en la base reguladora puede ser muy significativo. El simulador reflejará los datos registrados, pero no sugerirá estrategias para corregir la situación.
Personas que barajan la jubilación anticipada
La jubilación anticipada, tanto la involuntaria como la voluntaria, implica coeficientes reductores que minoran la pensión de forma permanente. El simulador puede calcularlos, pero no siempre explica con suficiente detalle cuánto se pierde exactamente ni en qué condiciones. Entender los coeficientes reductores aplicados en la jubilación anticipada es fundamental antes de tomar cualquier decisión en este sentido.
Cómo complementar el simulador con otras herramientas y fuentes
El simulador es el punto de partida, no el destino. Hay otras herramientas y documentos que, usados en paralelo, dan una imagen mucho más completa.
El informe de bases de cotización
Distinto de la vida laboral, el informe de bases de cotización desglosa exactamente cuánto se ha cotizado en cada mes de los últimos años. Es el documento que permite verificar si los datos que usa el simulador para calcular la base reguladora son correctos. Se puede solicitar también en la sede electrónica.
La consulta presencial o telemática con la Seguridad Social
La Seguridad Social ofrece cita previa para consultas de jubilación. Un funcionario puede calcular la pensión estimada con datos reales y responder preguntas específicas sobre la situación concreta. No substituye al asesor, pero es gratuita y fiable.
Asesores especializados en pensiones
Para situaciones complejas —expatriados, autónomos con larga trayectoria, trabajadores con regímenes especiales, personas que valoran la jubilación activa o parcial—, un asesor especializado puede hacer cálculos que el simulador no contempla y señalar oportunidades o riesgos que no son evidentes.
Los simuladores de jubilaciones complementarias
La pensión pública raramente alcanza el 100% del último salario. Conocer la brecha entre lo que cobrará la Seguridad Social y lo que se necesita para mantener el nivel de vida es el primer paso para planificar ahorro complementario: planes de pensiones, seguros de ahorro, fondos de inversión. El simulador oficial no tiene en cuenta nada de esto, pero su resultado es la base de cualquier cálculo de planificación privada.
Las decisiones que más impacto tienen en la pensión estimada
Usar el simulador repetidamente, cambiando variables, permite visualizar algo que no todo el mundo sabe: que determinadas decisiones tienen un impacto desproporcionado sobre la pensión final.
La fecha de jubilación
Adelantar un año la jubilación puede costar entre un 2% y un 3,5% de la pensión de forma permanente, en función de los años cotizados. Si la pensión estimada fuera de 1.500 euros, un año de anticipación podría suponer una reducción de entre 30 y 52 euros al mes, todos los meses, durante el resto de la vida. A 20 años de jubilación, eso son entre 7.200 y 12.480 euros menos en total. La decisión no es trivial.
En sentido contrario, retrasar la jubilación más allá de la edad ordinaria genera incentivos. Por cada año adicional trabajado después de la edad legal, la pensión aumenta entre un 2% y un 4% dependiendo de los años cotizados. El simulador permite calcular exactamente cuánto gana quien aguanta uno o dos años más.
La base de cotización en los últimos años
Para los trabajadores por cuenta propia, en particular, la base de cotización de los últimos años tiene un peso enorme en la base reguladora. Aumentar la base de cotización en los años previos a la jubilación puede elevar significativamente la pensión estimada. El simulador permite visualizar este impacto modificando los datos de proyección futura.
Las lagunas de cotización no subsanadas
Si hay períodos sin cotización en los últimos 25 años —desempleo no cubierto por prestación, excedencias sin cotización, períodos de economía sumergida—, cada mes de laguna pesa sobre la base reguladora. Hay fórmulas legales para mitigar este impacto, como el convenio especial con la Seguridad Social, que permite cotizar voluntariamente para mantener o recuperar derechos.
El régimen de cotización
No todos los regímenes de cotización tienen las mismas reglas de cálculo. El Régimen General, el de Autónomos (RETA), el del Mar, el de la Minería y otros tienen particularidades que el simulador maneja de forma distinta. Conocer en qué régimen has cotizado y qué implicaciones tiene es relevante antes de interpretar los resultados.
Cuándo revisar el simulador: una agenda razonable
No tiene sentido consultar el simulador cada mes. Pero tampoco ignorarlo durante décadas y descubrir a los 62 años que la cifra esperada era muy diferente de la real.
Una agenda razonable sería:
- A los 45 años: primera consulta orientativa. El margen de maniobra es máximo y los resultados permiten diseñar una estrategia de largo plazo.
- A los 50 años: revisión. Si ha habido cambios laborales relevantes, ver cómo afectan a la proyección.
- A los 55 años: revisión con más detalle. Comparar escenarios: jubilación ordinaria, anticipada y demorada.
- A los 60 años: revisión anual. La jubilación ya está en el horizonte real. Los datos son más precisos y las decisiones más relevantes.
- A los 63-64 años: consulta formal con la Seguridad Social para verificar datos y confirmar escenarios.
El simulador en el contexto de una planificación real
Una de las funciones más valiosas del simulador —que pocos le dan— es la de hacer visible algo que normalmente permanece abstracto: el coste real de las decisiones laborales en términos de pensión futura.
Decidir entre aceptar un ascenso con mayor cotización o quedarse en una posición cómoda. Valorar si compensa el esfuerzo de cotizar voluntariamente durante un período de excedencia. Estimar si merece la pena aguantar dos años más en un trabajo que ya no llena. El simulador convierte estas preguntas en números concretos.
No es que los números lo decidan todo. Hay factores que no aparecen en ninguna pantalla: la salud, la calidad del trabajo, la situación familiar, los planes para la etapa siguiente. Pero tomar esas decisiones sin saber cuánto valen en euros mensuales durante décadas es como hacer una obra sin presupuesto. Se puede, pero es más arriesgado de lo necesario.
El simulador oficial de jubilación es, en el fondo, una invitación a tomarse en serio algo que muchas personas dejan para más tarde. La jubilación no empieza el día que se solicita. Empieza cuando se entiende cómo funciona el sistema que la determina. Y este es un buen lugar para empezar.
Para profundizar en la mecánica del cálculo más allá de lo que muestra el simulador, vale la pena entender cómo se calcula exactamente la pensión de jubilación en España, con todos los factores que intervienen desde el primer día de cotización hasta el momento de la solicitud.
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Preguntas frecuentes sobre el simulador oficial de jubilación
¿El simulador de jubilación de la Seguridad Social es fiable?
El simulador es fiable como estimación, no como garantía. Trabaja con los datos registrados en el sistema y aplica la normativa vigente en el momento de la consulta. Si los datos de vida laboral son correctos y la normativa no cambia de forma significativa, el resultado puede ser bastante aproximado. Sin embargo, a mayor distancia temporal de la jubilación real, mayor es el margen de incertidumbre. Conviene revisarlo periódicamente, especialmente después de cualquier cambio laboral relevante.
¿Necesito certificado digital para usar el simulador de pensiones?
No es imprescindible. El simulador tiene una versión identificada, que carga automáticamente los datos reales de cotización mediante certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve, y una versión anónima en la que se introducen los datos manualmente. La versión identificada es más precisa porque usa información real; la anónima permite una estimación orientativa sin necesidad de registro. Si se tienen pocos datos sobre las propias bases de cotización, la versión anónima puede tener margen de error considerable.
¿Por qué la pensión que calcula el simulador es inferior a lo esperado?
Las razones más frecuentes son: lagunas de cotización en los últimos 25 años que reducen la base reguladora; períodos en que las bases de cotización eran bajas por trabajo a tiempo parcial, salarios reducidos o cotización voluntaria mínima; o simplemente que el porcentaje aplicado por años cotizados es inferior al 100% porque no se alcanzan los 37 años exigidos para el tope máximo. También puede ocurrir que haya errores en la vida laboral que estén perjudicando el cálculo, algo que solo se detecta revisando el informe de cotizaciones.
¿Cada cuánto tiempo conviene consultar el simulador de jubilación?
No existe una frecuencia obligatoria, pero una revisión anual es razonable para quienes están a menos de 10 años de jubilarse. Para quienes tienen más de 10 años por delante, una revisión cada dos o tres años —y siempre que haya un cambio laboral relevante— es suficiente. Lo importante es no ignorarlo hasta el último momento: cuanto antes se detecte un problema en los datos registrados o una proyección desfavorable, más tiempo hay para corregirlo o adaptarse.
¿El simulador calcula también la jubilación anticipada?
Sí. El simulador permite elegir distintos escenarios de jubilación, incluyendo la anticipada voluntaria, la anticipada involuntaria y la demorada. En los casos de jubilación anticipada, aplica automáticamente los coeficientes reductores correspondientes según los años cotizados y el número de meses de adelanto. Es muy recomendable simular la jubilación anticipada y compararla con la ordinaria para visualizar cuánto cuesta, en euros mensuales permanentes, adelantar la salida del mercado laboral.
¿La pensión que muestra el simulador es neta o bruta?
La cifra que aparece en el simulador es siempre la pensión bruta mensual. La pensión de jubilación contributiva tributa en el IRPF como rendimiento del trabajo. Dependiendo del importe anual total de ingresos (incluidas otras rentas), la retención puede oscilar entre el 5% y el 20% o más. La pensión neta —lo que efectivamente se recibe en cuenta— puede ser notablemente inferior a la cifra del simulador, especialmente en pensiones altas.
¿Puede un trabajador autónomo usar el simulador de jubilación?
Sí, los autónomos pueden usar el simulador. No obstante, dado que el colectivo de trabajadores por cuenta propia ha tenido históricamente la opción de elegir bases de cotización libremente —con tendencia a cotizar por bases bajas—, el resultado del simulador puede reflejar una pensión estimada especialmente reducida. Desde 2023, el sistema de cotización de los autónomos está vinculado a los ingresos reales, lo que cambia la proyección futura para quienes se incorporen al sistema o actualicen sus bases. El simulador recoge estos cambios si los datos están correctamente registrados.
¿Qué diferencia hay entre el simulador de jubilación y el informe de vida laboral?
Son documentos distintos con finalidades complementarias. El informe de vida laboral lista todos los períodos de cotización registrados: empresas, fechas, régimen y grupo de cotización. No incluye las bases de cotización ni calcula ninguna pensión. El simulador de jubilación, en cambio, toma esos datos —y los complementa con las bases de cotización— para proyectar una pensión estimada. Conviene tener la vida laboral revisada antes de usar el simulador, porque los errores en ese documento se trasladan directamente al cálculo.