Planes de pensiones en pérdidas: qué hacer si tu fondo pierde dinero

Abres el extracto de tu plan de pensiones y lo que ves no te gusta nada: el saldo es inferior a lo que has aportado a lo largo de los años. Tus planes de ahorro para la jubilación están en números rojos. Y la pregunta que te asalta es lógica: ¿qué hago ahora?

No estás solo. Según datos de Inverco, los planes de pensiones individuales en España acumulan seis años consecutivos con salidas netas de dinero. Solo en el primer semestre de 2025, los jubilados recibieron 235 millones de euros en prestaciones frente a apenas 112 millones en nuevas aportaciones, con retiradas adicionales por otros 1.100 millones. Muchos partícipes están perdiendo la confianza en estos productos. Pero antes de tomar una decisión precipitada, conviene entender bien qué está pasando y qué opciones reales tienes.

Por qué tu plan de pensiones está en pérdidas

Lo primero que necesitas saber es que las pérdidas en un plan de pensiones no significan necesariamente que hayas elegido mal. Los mercados financieros se mueven en ciclos. Hay años buenos y años malos, y tu plan refleja esas oscilaciones.

Las causas más habituales de que un plan de pensiones pierda valor son:

  • Caídas en los mercados de renta variable. Si tu plan invierte en acciones (renta variable), está expuesto a la volatilidad bursátil. Las crisis de 2008, 2020 o las correcciones de 2022 dejaron pérdidas temporales en muchos fondos.
  • Subidas de tipos de interés. Cuando los tipos suben, los bonos que ya están en cartera pierden valor. Esto afecta incluso a los planes más conservadores de renta fija, algo que sorprendió a muchos partícipes entre 2022 y 2023.
  • Comisiones elevadas. España ha sido históricamente uno de los países europeos con comisiones más altas en planes de pensiones. Según la DGSFP (Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones), la comisión media de gestión ronda el 1,2%, aunque el máximo legal se ha reducido al 0,85% para planes de renta fija y al 1,30% para los de renta variable. Esas comisiones se cobran tanto si ganas como si pierdes.
  • Mala gestión del fondo. No todos los gestores obtienen los mismos resultados. Algunos planes han rendido sistemáticamente por debajo de su índice de referencia durante años.

Entender la causa de las pérdidas en tus planes de pensiones es el primer paso para decidir qué hacer. No es lo mismo una caída puntual por un mal año en bolsa que un fondo que lleva una década cobrándote comisiones altas sin batir a la inflación.

Planes de pensiones en pérdidas: ¿son pérdidas reales o solo temporales?

Esta es la distinción clave que muchos partícipes no hacen. Existen dos tipos de pérdidas muy diferentes:

Pérdidas latentes (no realizadas)

Si tu plan ha bajado de valor pero no has rescatado el dinero, las pérdidas son solo «sobre el papel». El valor liquidativo fluctúa día a día. Si el mercado se recupera, tu plan puede volver a subir. Esto es lo que ocurrió tras la crisis del COVID en 2020: los planes que perdieron un 15-20% en marzo habían recuperado gran parte en los meses siguientes.

Pérdidas realizadas

Solo se materializan cuando rescatas el plan de pensiones. En ese momento, el precio al que vendes tus participaciones es definitivo. Y aquí hay un matiz fiscal importante: a diferencia de los fondos de inversión, en los planes de pensiones no puedes compensar pérdidas patrimoniales en el IRPF, porque tributan como rendimientos del trabajo. Es decir, pagas impuestos por todo lo que rescates, aunque hayas perdido dinero en términos reales.

Por eso, rescatar un plan de pensiones en pérdidas puede ser una mala idea fiscal. Conviene analizar bien el momento y la forma de hacerlo. Si quieres conocer cómo afecta la fiscalidad a tu jubilación, te recomendamos esta guía completa sobre impuestos en la jubilación y el IRPF.

Qué opciones tienes si tu plan de pensiones pierde dinero

Cuando ves que tus planes de pensiones acumulan pérdidas, puedes hacer varias cosas. Vamos a repasar cada opción con sus pros y contras.

Opción 1: No hacer nada y esperar

Suena a consejo de padre, pero a menudo es la mejor estrategia. Si te faltan más de 5 años para jubilarte, las caídas temporales se suelen recuperar con el tiempo. Los mercados financieros tienden a subir a largo plazo, aunque el camino tenga baches.

Esta opción tiene sentido cuando:

  • Las pérdidas se deben a una caída general del mercado, no a una mala gestión del fondo.
  • Tu plan invierte en una cartera diversificada.
  • Te quedan años suficientes para que el mercado se recupere.

Pero no tiene sentido si tu plan lleva 10 años rindiendo por debajo de la media o si las comisiones se están comiendo cualquier posible ganancia.

Opción 2: Traspasar a otro plan de pensiones

Esta es probablemente la mejor herramienta que tienes como partícipe. El traspaso entre planes de pensiones es gratuito, no genera peaje fiscal (no pagas impuestos al traspasar) y se puede hacer en cualquier momento.

Puedes traspasar tu plan a:

  • Un plan más conservador si te acercas a la jubilación y quieres reducir riesgo.
  • Un plan con menores comisiones para dejar de regalar rentabilidad a la gestora.
  • Un plan indexado que replique un índice bursátil a bajo coste, una tendencia creciente en España.
  • Un plan de empleo si tu empresa ofrece uno, que suelen tener comisiones más bajas.

El traspaso tarda entre 3 y 5 días hábiles por ley. La gestora de destino se encarga de todo el papeleo. Es un derecho del partícipe reconocido por el Real Decreto Legislativo 1/2002, de 29 de noviembre, según la normativa del BOE.

Opción 3: Dejar de aportar (pero sin rescatar)

Si ya no confías en tu plan de pensiones, puedes simplemente dejar de hacer aportaciones. No hay ninguna obligación de seguir metiendo dinero. El plan se queda ahí, con lo que tenga acumulado, y tú puedes dirigir tu ahorro a otros productos.

Esta opción se combina bien con la anterior: dejas de aportar al plan malo y, si quieres seguir desgravando en el IRPF, abres un plan nuevo con mejores condiciones.

Recuerda que desde 2022 el límite máximo de aportación a planes individuales es de solo 1.500 euros anuales (frente a los 8.000 anteriores), según la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Para planes de empleo, el límite puede llegar a 8.500 euros adicionales.

Opción 4: Rescatar el plan de pensiones

Es la opción más drástica y, en la mayoría de casos, la menos recomendable si estás en pérdidas. Al rescatar, materializas las pérdidas Y además pagas impuestos por el importe rescatado, ya que tributa como rendimiento del trabajo.

Solo tiene sentido rescatar si:

  • Ya estás jubilado y necesitas el dinero para vivir.
  • Estás en uno de los supuestos de liquidez anticipada (desempleo de larga duración, enfermedad grave o, desde 2025, aportaciones con más de 10 años de antigüedad).
  • La cantidad es pequeña y el impacto fiscal es asumible.

Si te interesa saber cuándo podrás jubilarte y empezar a rescatar, consulta nuestra guía sobre la edad de jubilación y requisitos actualizados.

Cómo minimizar las pérdidas en tus planes de pensiones

Si quieres seguir con tu plan de pensiones pero reducir el riesgo de futuras pérdidas, hay varias estrategias prácticas:

Revisa las comisiones de tu plan

Las comisiones son el enemigo silencioso de la rentabilidad. Un plan que cobra un 1,5% anual necesita ganar un 1,5% solo para no perder dinero. A 20 años, esa diferencia puede suponer decenas de miles de euros.

Según datos de la DGSFP, la diferencia entre los planes más caros y los más baratos en comisiones puede ser de más de un punto porcentual. En un plan con 50.000 euros, eso son 500 euros al año que se van en comisiones.

Compara tu plan con otros del mercado. Plataformas como Morningstar o Finect permiten consultar las comisiones y la rentabilidad histórica de cada plan.

Ajusta el nivel de riesgo a tu horizonte temporal

Esta es una regla básica que muchos partícipes ignoran:

  • Si te faltan más de 15 años para jubilarte: puedes asumir más riesgo (renta variable), porque hay tiempo de sobra para recuperar posibles caídas.
  • Si te faltan entre 5 y 15 años: una cartera mixta (50% renta fija, 50% renta variable) suele ser razonable.
  • Si te faltan menos de 5 años: prioriza la conservación del capital. Traspasa a un plan de renta fija o garantizado.

El error más habitual es tener un plan agresivo cuando te quedan 3 años para jubilarte. Si el mercado cae justo antes de tu jubilación, no hay tiempo de recuperación.

Diversifica entre varios planes

Nada te impide tener varios planes de pensiones en distintas gestoras. Puedes repartir tu ahorro entre un plan conservador y otro más dinámico, reduciendo el riesgo global.

Otra opción interesante son los planes de pensiones de ciclo de vida (también llamados «target date»), que ajustan automáticamente el nivel de riesgo a medida que te acercas a la edad de jubilación.

Aporta de forma periódica

Hacer aportaciones regulares (por ejemplo, mensuales) en lugar de una sola aportación anual tiene una ventaja: compras participaciones a distintos precios. Cuando el mercado baja, compras más participaciones por el mismo dinero. Esta técnica se llama «dollar cost averaging» y ayuda a suavizar el impacto de las caídas.

Pérdidas en planes de pensiones y la declaración de la renta

Uno de los aspectos que más confusión genera es el tratamiento fiscal de las pérdidas en planes de pensiones. Vamos a aclararlo.

Lo que desgravaste al aportar

Cuando haces aportaciones a un plan de pensiones, reduces tu base imponible en el IRPF. Es decir, pagas menos impuestos ese año. Ese ahorro fiscal es real y ya lo has disfrutado.

Lo que pagas al rescatar

Cuando rescatas el plan, todo el importe tributa como rendimiento del trabajo, sumándose a tu pensión pública y otros ingresos. El tipo marginal puede oscilar entre el 19% y el 47%, dependiendo de tu comunidad autónoma y tus ingresos totales.

Aquí está el problema: si aportaste 30.000 euros, el plan perdió y ahora vale 25.000, al rescatar pagarás impuestos sobre los 25.000 euros. No puedes deducir los 5.000 euros de pérdida en ningún sitio. A diferencia de lo que ocurre con los fondos de inversión, las pérdidas en planes de pensiones no se pueden compensar fiscalmente en la base del ahorro.

Según la normativa de la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, este tratamiento fiscal ha sido objeto de críticas durante años, pero de momento no hay previsión de cambio.

Estrategia fiscal para el rescate

Si vas a rescatar tu plan, la forma en que lo hagas afecta enormemente a los impuestos que pagas:

  • En forma de capital (todo de golpe): se suma a tus ingresos de ese año y puede disparar tu tipo marginal. Además, si hay aportaciones anteriores a 2007, puedes aplicar una reducción del 40% sobre esa parte, pero solo si rescatas en el año de la jubilación o en los dos siguientes.
  • En forma de renta (mensualidades): repartes el impacto fiscal en varios años. Suele ser más eficiente si la cantidad acumulada es alta.
  • Rescate mixto: una parte en capital (para aprovechar la reducción del 40% si aplica) y el resto en renta periódica.

Planificar el rescate fiscal es tan importante como la rentabilidad del propio plan. Si necesitas calcular cuánto cobrarás de pensión pública para planificar bien, puedes usar nuestra guía para calcular tu pensión de jubilación.

¿Merece la pena seguir aportando a un plan de pensiones?

Es la gran pregunta que se hacen muchos partícipes con planes de pensiones en pérdidas. Y la respuesta depende de tu situación personal.

Argumentos a favor

  • Desgravación fiscal inmediata. Si tu tipo marginal es alto (por ejemplo, del 37% o más), cada 1.000 euros que aportas te devuelven 370 euros en la declaración de la renta. Eso es rentabilidad garantizada desde el primer día.
  • Ahorro disciplinado. El dinero del plan no se toca fácilmente (es ilíquido), lo que para muchas personas es una ventaja: les obliga a ahorrar.
  • Planes de empleo mejorados. Si tu empresa aporta a tu plan de empleo, es dinero extra que no deberías rechazar.

Argumentos en contra

  • Límite de aportación reducido. Con solo 1.500 euros anuales, el impacto fiscal es limitado.
  • Fiscalidad desfavorable al rescate. Todo tributa como rendimiento del trabajo, lo que puede ser muy costoso.
  • Iliquidez. No puedes acceder al dinero hasta la jubilación (salvo supuestos excepcionales), y eso incluye la regla de los 10 años vigente desde 2025.
  • Alternativas disponibles. Fondos de inversión, planes de ahorro individuales (PIAS), seguros de ahorro o incluso inversión inmobiliaria pueden ofrecer mejor relación rentabilidad-flexibilidad.

Para personas con rentas altas y tipo marginal elevado, la desgravación fiscal sigue siendo atractiva. Para personas con rentas medias o bajas, el beneficio fiscal de los planes de pensiones se diluye bastante, y puede haber mejores opciones.

Qué hacer si te jubilas pronto y tu plan está en pérdidas

Este es el escenario más delicado. Si te quedan 1 o 2 años para jubilarte y tu plan de pensiones ha perdido valor, tus opciones son más limitadas:

  • Traspasa inmediatamente a un plan garantizado o de renta fija a corto plazo. Así proteges lo que queda y evitas más caídas. No recuperarás lo perdido, pero al menos no perderás más.
  • No rescates todo de golpe. Planifica un rescate en forma de renta para minimizar el impacto fiscal. Consulta con un asesor fiscal si la cantidad es importante.
  • Aprovecha la reducción del 40% si tienes aportaciones anteriores a 2007. Si es tu caso, rescata esa parte en forma de capital dentro de los dos primeros años desde la jubilación.
  • Valora si realmente necesitas el dinero. Si tu pensión pública cubre tus gastos, quizá puedas dejar el plan invertido y rescatarlo poco a poco en los años en que tus ingresos sean menores, pagando así menos impuestos.
  • Si estás valorando jubilarte de forma anticipada, ten en cuenta que los coeficientes reductores se aplican a tu pensión pública, pero no afectan al plan de pensiones. Podrías rescatar el plan para complementar una pensión reducida por anticipación.

    Conclusión

    Ver que tus planes de pensiones están en pérdidas genera angustia, pero la peor decisión es actuar por pánico. Antes de hacer nada, identifica la causa de las pérdidas, revisa las comisiones que estás pagando y valora si tu nivel de riesgo es el adecuado para tu edad.

    Si el plan es malo, traspasa. Es gratis y no pagas impuestos. Si el plan es decente pero el mercado ha caído, probablemente lo mejor sea esperar. Y si te acercas a la jubilación, protege el capital pasando a renta fija y planifica el rescate con cabeza para no regalar dinero a Hacienda.

    Tu ahorro para la jubilación es demasiado importante como para dejarlo en piloto automático. Revísalo al menos una vez al año.

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