Nueva jubilación flexible 2026: así es la reforma que ya incluye a los autónomos

Este viernes 5 de septiembre de 2026 entra en vigor la nueva jubilación flexible, la reforma que permite compatibilizar un trabajo a tiempo parcial con el cobro de una parte de la pensión. Según ha confirmado la Seguridad Social, la novedad más importante es que, por primera vez, los autónomos también podrán acogerse a esta nueva fórmula, algo que hasta ahora estaba reservado casi en exclusiva a los trabajadores por cuenta ajena.

Si tienes entre 55 y 70 años y llevas tiempo dándole vueltas a cómo reducir tu ritmo de trabajo sin renunciar del todo a tu sueldo ni a tu pensión, este cambio te interesa directamente. La nueva normativa, recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE), añade incentivos económicos que antes no existían y simplifica el acceso a quienes cotizan por cuenta propia. Te explicamos, paso a paso, en qué consiste esta nueva reforma y qué puedes hacer tú a partir de ahora.

Qué cambia con la nueva jubilación flexible desde este viernes

La jubilación flexible no es un concepto nuevo. Existe desde hace años y permite a una persona ya jubilada volver a trabajar a tiempo parcial mientras sigue cobrando un porcentaje de su pensión. Pero hasta ahora tenía varias limitaciones que la hacían poco atractiva para muchos trabajadores.

Lo que entra en vigor este viernes es una revisión completa de esa fórmula. La nueva jubilación flexible amplía los porcentajes de reducción de jornada permitidos, mejora el cálculo de la parte de pensión que se sigue cobrando y, sobre todo, abre la puerta a colectivos que antes quedaban fuera.

La Seguridad Social ha explicado que el objetivo de esta nueva regulación es doble: por un lado, facilitar una transición más suave hacia el retiro completo y, por otro, aliviar la falta de mano de obra en sectores donde la experiencia de los trabajadores de más edad sigue siendo valiosa. Sectores como la hostelería, el comercio o la sanidad, donde faltan profesionales con experiencia, son algunos de los que más beneficio podrían sacar de esta fórmula, según ha señalado la propia Seguridad Social al presentar la reforma.

En la práctica, esto significa que ya no hace falta elegir entre trabajar o jubilarte del todo. Puedes reducir tu jornada, seguir cotizando por la parte que trabajas y cobrar simultáneamente un porcentaje de tu pensión, con un cálculo que resulta más ventajoso que antes de esta nueva reforma.

Autónomos y la nueva jubilación flexible: la gran novedad de la reforma

Hasta esta semana, un autónomo que quería seguir activo tras la edad de jubilación solo tenía a su disposición la jubilación activa, una fórmula que exige mantener la actividad a tiempo prácticamente completo para cobrar un porcentaje fijo de la pensión.

Con la nueva jubilación flexible, un trabajador por cuenta propia podrá reducir de forma real su actividad, facturar menos y compatibilizar esa actividad reducida con una parte de su pensión calculada de forma proporcional. Es un cambio que muchos autónomos llevaban años reclamando.

Para acogerse a esta nueva vía, la persona deberá darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) con una base de cotización reducida y acreditar que efectivamente ha bajado su volumen de actividad, no solo sobre el papel.

Para muchos autónomos, esta nueva medida llega después de años de reclamaciones ante el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que hasta ahora los dejaba fuera de esta posibilidad. Si tienes un negocio propio y llevas tiempo planteándote cómo bajar el ritmo sin cerrar del todo, conviene revisar con detalle cómo facturar como autónomo jubilado sin perder la pensión para no llevarte sorpresas con Hacienda ni con la Seguridad Social.

Esta posibilidad resulta especialmente interesante para quienes llevan un negocio familiar o una pequeña actividad por cuenta propia y quieren mantenerse activos sin la presión de sostener el ritmo de facturación de siempre. Reducir la actividad de forma progresiva, en lugar de cerrar el negocio de golpe, también facilita el relevo generacional en muchos casos.

Requisitos para acceder a la jubilación flexible en 2026

Aunque la reforma flexibiliza mucho el acceso, no es un cheque en blanco para cualquiera. Estos son los requisitos que marca la nueva normativa para acceder a esta modalidad en 2026:

Haber cumplido la edad ordinaria de jubilación o estar muy próximo a ella, según los tramos que marca la ley cada año. Puedes revisar tu caso concreto en esta guía sobre requisitos de edad para jubilarte, porque el calendario sigue subiendo de forma progresiva.

Acreditar el periodo mínimo de cotización exigido para la pensión contributiva, sin el cual no se puede acceder a ninguna modalidad de jubilación, ni flexible ni ordinaria.

Reducir la jornada o la actividad dentro de una horquilla que la normativa sitúa, con carácter general, entre el 25% y el 50% respecto a la actividad previa, tanto para asalariados como para autónomos.

Formalizar la reducción ante la empresa o, en el caso de los autónomos, ante la Tesorería General de la Seguridad Social, antes de empezar a cobrar la parte proporcional de la pensión.

No tener pendiente ningún expediente de incapacidad permanente en trámite, ya que ambas prestaciones son incompatibles entre sí mientras se resuelve el procedimiento.

Imagina, por ejemplo, un trabajador de 65 años con jornada completa en una fábrica que decide reducir su actividad al 40% acogiéndose a la nueva jubilación flexible: seguirá cotizando por esa parte de jornada, cobrará el salario correspondiente y, además, percibirá la parte proporcional de su pensión, sin tener que esperar a jubilarse del todo para empezar a beneficiarse del cambio. Es un ejemplo sencillo, pero ilustra bien cómo funciona esta fórmula en el día a día.

Cuánto se cobra: los nuevos incentivos económicos de la reforma

El otro gran atractivo de esta nueva jubilación flexible son los incentivos económicos que trae consigo. Hasta ahora, muchos trabajadores veían la reducción de jornada como una pérdida económica poco compensada, y por eso apenas se usaba esta fórmula.

Con la nueva regulación, la parte de pensión que se deja de cobrar por seguir trabajando genera un complemento adicional cuando la persona decide jubilarse por completo más adelante. Cada mes que sigues activo suma valor a tu pensión futura, no solo mientras trabajas, sino también después.

La Seguridad Social ha detallado que este incentivo se suma a los ya existentes por demorar la jubilación, que pueden llegar hasta un 4% adicional por cada año completo trabajado más allá de la edad ordinaria, según la opción elegida entre el porcentaje adicional o el pago único. Esta nueva ventaja económica busca incentivar que la gente no deje de trabajar de golpe, sino de forma escalonada.

Si quieres hacer números antes de decidir si te compensa reducir jornada ahora o esperar a la jubilación completa, lo más práctico es usar un simulador y comparar escenarios con la herramienta para calcular tu pensión antes de firmar nada con tu empresa o de darte de alta con una base reducida como autónomo.

Jubilación flexible, parcial y activa: en qué se diferencian

Con tantos nombres parecidos, es normal confundir la jubilación flexible con la parcial o la activa. Aunque comparten la idea de fondo, seguir trabajando y cobrar algo de pensión, no funcionan igual.

La jubilación parcial permite reducir la jornada antes de la edad ordinaria, normalmente ligada a un contrato de relevo que cubre las horas que dejas libres. Tiene sus propias reglas y plazos, que puedes consultar en esta guía sobre jubilación anticipada y modalidades para adelantar el retiro.

La jubilación activa, en cambio, exige haber alcanzado ya la pensión completa y trabajar de forma paralela, normalmente a jornada completa, cobrando un porcentaje fijo de la pensión mientras dure esa actividad.

La nueva jubilación flexible se sitúa en un punto intermedio: no exige el contrato de relevo de la parcial ni la jornada completa de la activa, y permite ajustar el porcentaje de reducción según las circunstancias de cada persona. Conocer bien estas diferencias evita errores, sobre todo ahora que la nueva normativa amplía tanto el abanico de opciones disponibles dentro del sistema de pensiones español.

Cómo solicitar la nueva jubilación flexible paso a paso

Antes de iniciar los trámites de esta nueva modalidad, conviene reunir toda la documentación con calma, ya que un error en el acuerdo de reducción puede retrasar la solicitud.

Si después de leer esto crees que esta modalidad encaja con tu situación, el proceso no es especialmente complicado. Lo primero es hablar con tu empresa, si eres asalariado, o revisar tu volumen de actividad, si eres autónomo, para acordar la reducción de jornada o de facturación que vas a aplicar.

Después hay que presentar la solicitud ante la Seguridad Social. La propia Seguridad Social ha habilitado un apartado específico para tramitar esta nueva prestación dentro de su sede electrónica, aunque también puedes acudir presencialmente a una oficina del INSS aportando el acuerdo de reducción de jornada o la declaración de reducción de actividad, según el caso.

Antes de acudir a tu cita, conviene tener a mano el DNI, el informe de vida laboral, el acuerdo de reducción de jornada firmado por la empresa (o la declaración de reducción de actividad si eres autónomo) y los últimos recibos de cotización, ya que la Seguridad Social suele solicitar esta documentación para tramitar la nueva jubilación flexible sin retrasos.

Conviene revisar también cómo tributa esta combinación de sueldo y pensión, porque Hacienda no trata igual todos los ingresos que recibes durante esta etapa. Antes de dar el paso, échale un vistazo a esta guía sobre cómo tributa la pensión en el IRPF para evitar sorpresas en la próxima declaración de la renta.

Por último, es recomendable pedir cita previa con el INSS o con tu gestoría para revisar el cálculo concreto de tu caso, ya que las cifras varían según los años cotizados, la base reguladora y el porcentaje de reducción elegido.

Preguntas frecuentes sobre la nueva jubilación flexible

¿Puedo volver a la jornada completa si cambio de opinión?
Sí. La nueva jubilación flexible no es una decisión irreversible: si en algún momento decides recuperar tu jornada completa o cerrar la reducción de actividad como autónomo, puedes solicitar el cambio ante la Seguridad Social y volver a percibir la pensión en los términos que correspondan a esa nueva situación.

¿Afecta esta modalidad a la pensión de viudedad o a otras prestaciones?
No de forma directa. La nueva jubilación flexible se calcula sobre tu propia pensión de jubilación y no modifica el derecho de terceras personas a otras prestaciones, aunque conviene revisarlo con detalle en tu caso concreto ante el INSS.

¿Es compatible con tener varios trabajos a la vez?
En el caso de los asalariados, la reducción debe formalizarse con la empresa en la que se aplica la jornada reducida; si tienes más de un empleo, es importante aclarar con la Seguridad Social cómo se computa cada uno antes de firmar nada.

¿Qué pasa si mi empresa no acepta la reducción de jornada?
La nueva jubilación flexible exige un acuerdo entre el trabajador y la empresa, por lo que, si esta no está dispuesta a reducir la jornada, no será posible acogerse a esta modalidad y habrá que valorar otras opciones, como la jubilación parcial o la activa.

¿Cuándo conviene más esperar a la jubilación ordinaria?
Si tus ingresos actuales son altos y no necesitas reducir tu ritmo de trabajo, puede compensarte más esperar a la jubilación ordinaria y beneficiarte de los incentivos por demora, en lugar de optar ahora por la nueva jubilación flexible.

Conclusión

La nueva jubilación flexible que entra en vigor este viernes es, sobre todo, una oportunidad para quienes quieren bajar el ritmo sin desconectar del todo del mercado laboral. La incorporación de los autónomos es la novedad más comentada, pero los incentivos económicos mejorados afectan también a los asalariados que ya podían acogerse a esta fórmula.

Antes de dar cualquier paso, revisa tu situación concreta: años cotizados, edad, tipo de contrato o régimen como autónomo, y haz números con calma. No hay una respuesta única válida para todos, así que lo más sensato es comparar tu caso actual con lo que ofrece esta nueva reforma antes de firmar ningún acuerdo de reducción de jornada o de actividad. Aprovechar bien esta nueva etapa depende, sobre todo, de que hagas los números con cabeza.

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