Jubilación de empleadas de hogar: requisitos, cotización y pensión

La jubilación de las empleadas de hogar plantea dudas frecuentes: qué edad corresponde, cuántos años hay que cotizar, si las lagunas de cotización perjudican y cómo se solicita la pensión. La buena noticia es que este colectivo tiene derecho a jubilarse en las mismas condiciones generales que el resto de personas trabajadoras por cuenta ajena.

Lo importante es revisar con tiempo la vida laboral y las bases por las que se ha cotizado. En el empleo doméstico es habitual haber tenido varios hogares, periodos sin alta o jornadas parciales. Todo ello puede influir en la cuantía final de la pensión, pero hay medidas que permiten anticiparse.

Jubilación de las empleadas de hogar: qué sistema se aplica

Las trabajadoras incluidas en el Sistema Especial para Empleados de Hogar cotizan dentro del Régimen General de la Seguridad Social. Por tanto, la jubilación de las empleadas de hogar no pertenece a un régimen separado con una pensión distinta.

Esto significa que los requisitos de edad, años cotizados y cálculo de la pensión son, en esencia, los mismos que se aplican a otras personas asalariadas. La diferencia está en la forma de cotizar, ya que las cuotas se calculan según tramos de retribución mensual.

La persona empleadora tiene la obligación de dar de alta a la trabajadora y de ingresar las cotizaciones. Incluso cuando se trabajan pocas horas semanales, el alta debe existir desde el primer día de trabajo.

Si trabajas en varios domicilios, cada empleador debe tramitar su alta y cotizar por el salario correspondiente. Cuando los empleos coinciden en el tiempo, ese período no cuenta dos veces para sumar años: lo que se computa son las bases de las distintas relaciones laborales, sin superar el tope máximo vigente.

La Seguridad Social recuerda que estar dada de alta no es solo importante para la pensión de jubilación. También protege ante incapacidad temporal, maternidad, incapacidad permanente, viudedad y otras prestaciones.

Por ello, el primer paso práctico para preparar la jubilación es descargar el informe de vida laboral desde Importass, la plataforma de la Seguridad Social. Conviene comprobar que aparecen todos los empleadores, fechas y periodos trabajados.

Jubilación de empleadas de hogar: edad ordinaria en 2026

La edad de jubilación depende de los años cotizados a lo largo de la vida laboral. No todas las trabajadoras se jubilan automáticamente a los 65 años.

En 2026, la edad ordinaria es de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados. Quienes no alcancen ese periodo deben esperar hasta los 66 años y 10 meses.

Desde 2027, la edad ordinaria será de 65 años para quienes tengan 38 años y 6 meses o más de cotización. Para el resto, será de 67 años.

Estas edades se aplican también a la jubilación de las empleadas de hogar. No existe una reducción automática de la edad por trabajar en domicilios particulares, aunque el trabajo sea físicamente exigente o se hayan realizado tareas de cuidados durante muchos años.

Antes de tomar una decisión, consulta la guía sobre edad de jubilación y requisitos. Así podrás saber cuál es tu fecha ordinaria y si te faltan meses para alcanzar un tramo concreto de cotización.

La edad que figure en una estimación no debe interpretarse como una obligación de dejar de trabajar. Es posible seguir trabajando después de la edad ordinaria, siempre que se mantenga el alta y la cotización correspondiente.

Años mínimos cotizados para cobrar una pensión contributiva

Para acceder a una pensión contributiva de jubilación se exige haber cotizado, como mínimo, 15 años. Este requisito es igual para las empleadas de hogar y para el resto de trabajadores del Régimen General.

Además, al menos 2 de esos 15 años deben estar comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a la fecha de jubilación. Es lo que se conoce como carencia específica.

Por ejemplo, una persona que cotizó 20 años como empleada de hogar, pero dejó de trabajar 18 años antes de jubilarse, puede tener dificultades para cumplir el requisito específico. En estos casos es especialmente importante pedir una simulación al INSS.

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Con 15 años cotizados se obtiene el derecho a pensión, pero no se cobra el 100% de la base reguladora. El porcentaje inicial es del 50% y aumenta gradualmente por cada mes adicional cotizado.

Para cobrar el 100% de la base reguladora en 2026 se necesitan 36 años y 6 meses de cotización. A partir de 2027 serán necesarios 37 años.

En la práctica, muchas personas que han trabajado durante años a tiempo parcial o con interrupciones no llegan a ese periodo. Aun así, pueden tener derecho a una pensión contributiva si alcanzan el mínimo de 15 años.

La jubilación de las empleadas de hogar debe planificarse con antelación si faltan pocos meses para cumplir los requisitos. A veces continuar cotizando un tiempo adicional puede abrir el acceso a una pensión o mejorar sensiblemente su importe.

Cómo se calcula la pensión de una empleada de hogar

La cuantía no se calcula según el último sueldo ni según el número de hogares en los que se trabaja. La pensión depende principalmente de las bases de cotización acumuladas durante los años que establece la ley.

En 2026, el INSS compara dos fórmulas y aplica la más favorable: la tradicional, que suma las últimas 300 bases y divide entre 350, y la nueva fórmula gradual, que toma las 302 bases más altas de los 304 meses anteriores y divide entre 352,33. Así se pueden descartar los dos peores meses dentro de ese periodo ampliado.

Sobre esa base reguladora se aplica el porcentaje que corresponde según los años cotizados. Después pueden influir otros elementos, como los complementos a mínimos, la reducción por jubilación anticipada o el aumento por demora.

En el Sistema Especial de Empleados de Hogar, las bases se determinan por tramos salariales. Por eso, declarar el salario real es fundamental. Una cotización baja durante muchos años suele traducirse en una pensión baja.

Pongamos un ejemplo sencillo. Si una trabajadora ha cotizado siempre por bases reducidas y solo acredita 20 años de cotización, no cobrará el 100% de su base reguladora. Si además ha tenido periodos sin alta, la cuantía puede bajar todavía más.

Puedes obtener una orientación con la herramienta oficial de autocálculo de la Seguridad Social o con nuestra guía para calcular la pensión de jubilación. La simulación no sustituye la resolución del INSS, pero ayuda a tomar decisiones con margen.

Cotización en el empleo doméstico: quién paga y qué revisar

La persona empleadora es responsable de tramitar el alta, comunicar el salario y pagar las cuotas. La trabajadora aporta una parte de la cotización, que habitualmente se descuenta de su nómina.

La cotización incluye contingencias comunes, contingencias profesionales, desempleo y Fondo de Garantía Salarial. Desde 2022, las empleadas de hogar tienen protección por desempleo, una mejora relevante para quienes pierden su trabajo antes de reunir los requisitos de jubilación.

Aunque el empleador haga el pago, guarda nóminas, contratos y comunicaciones de alta. Estos documentos pueden ser útiles si detecta errores en su vida laboral.

La Seguridad Social permite consultar las bases de cotización de forma online. Revisa al menos una vez al año que el salario declarado coincida con el realmente percibido y que no existan meses sin cotización inesperados.

Si trabajas por horas en varias casas, comprueba que cada relación laboral aparezca correctamente. No basta con que una sola persona empleadora cotice si se prestan servicios para otras familias.

La jubilación de las empleadas de hogar mejora cuando todas las relaciones laborales están correctamente declaradas. Unas pocas horas semanales sin alta pueden parecer poco relevantes hoy, pero pueden sumar meses decisivos para acceder a la pensión mañana.

Qué ocurre si hay periodos sin cotizar

Los periodos sin cotización pueden afectar al cálculo de la pensión, especialmente si están dentro de los últimos 25 años. En el Régimen General existe un sistema de integración de lagunas para determinados meses sin cotizar.

Desde 2026, a las trabajadoras por cuenta ajena se les aplican las reglas transitorias de integración de lagunas: las primeras 48 mensualidades se integran con el 100% de la base mínima; de la 49 a la 60, también con el 100%; de la 61 a la 84, con el 80%; y las restantes, con el 50%. Solo se integran meses sin obligación de cotizar, no periodos trabajados sin alta.

No obstante, cada caso debe revisarse con atención. Una laguna de cotización no es lo mismo que un periodo trabajado sin alta. Si se trabajó sin estar dada de alta, puede ser necesario reclamar el reconocimiento de ese periodo con pruebas suficientes.

Las nóminas, transferencias bancarias, mensajes, contratos o testimonios pueden ayudar a demostrar una relación laboral. Si existe conflicto, es aconsejable buscar asesoramiento laboral antes de que prescriban posibles reclamaciones.

También puede ser útil estudiar si se tiene derecho a prestaciones por desempleo o al subsidio para mayores de 52 años. Este subsidio cotiza para jubilación por el 125% de la base mínima, según informa el SEPE, aunque exige cumplir requisitos de rentas y cotizaciones previas.

La jubilación de las empleadas de hogar no debe decidirse sin revisar estos huecos. Un informe de bases de cotización permite localizar los años más débiles y valorar si conviene continuar trabajando o solicitar alguna ayuda compatible.

Jubilación anticipada y jubilación demorada

Una empleada de hogar puede jubilarse antes de la edad ordinaria si reúne los requisitos de la jubilación anticipada voluntaria o involuntaria. No obstante, esta decisión suele implicar recortes permanentes en la pensión.

La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar hasta 24 meses la fecha ordinaria. Se exige, entre otros requisitos, haber cotizado al menos 35 años y que la pensión resultante sea superior a la mínima correspondiente.

La jubilación anticipada involuntaria puede permitir un adelanto de hasta 48 meses, pero requiere un cese por causas determinadas y al menos 33 años cotizados. El fin de un empleo doméstico no siempre encaja automáticamente en estas situaciones, por lo que conviene confirmarlo con el INSS.

Los coeficientes reductores se aplican por meses de anticipo y dependen de la carrera de cotización. Consulta las reglas y ejemplos en nuestra guía de jubilación anticipada.

La otra opción es retrasar la jubilación después de la edad ordinaria. Los incentivos pueden adoptar la forma de un porcentaje adicional, una cantidad a tanto alzado o, cuando se cumplen sus condiciones, una fórmula mixta. La duración de la demora y tu situación determinan qué alternativas están disponibles.

Para una persona con una carrera de cotización corta, retrasar la jubilación puede servir para sumar meses y mejorar el porcentaje aplicable. Para otra con derecho al 100%, puede aumentar directamente el importe futuro de la pensión.

Complemento a mínimos y complemento para reducir la brecha de género

Si la pensión calculada es baja, puede existir derecho a un complemento a mínimos. Este complemento eleva la pensión hasta la cuantía mínima legal, siempre que se cumplan los límites de ingresos establecidos cada año.

No es una cantidad automática ni permanente en todos los casos. El INSS revisa los ingresos de la persona pensionista y, en determinadas situaciones, también otros datos económicos relevantes.

Las trabajadoras que hayan tenido hijos pueden valorar el complemento para la reducción de la brecha de género. Está destinado a compensar el impacto que puede haber tenido la maternidad o paternidad en la carrera profesional.

La jubilación de las empleadas de hogar puede verse especialmente afectada por interrupciones de trabajo para cuidar de familiares. Por eso conviene comprobar si se cumplen los requisitos de este complemento al presentar la solicitud.

Las cuantías mínimas de pensión cambian cada año mediante la normativa presupuestaria y las revalorizaciones. Para evitar errores, consulta siempre la información actualizada de la Seguridad Social o del INSS antes de hacer cálculos definitivos.

Cómo solicitar la pensión de jubilación paso a paso

La solicitud puede presentarse hasta tres meses antes de la fecha de jubilación o dentro de los tres meses posteriores. Si se presenta en plazo, los efectos económicos se reconocen desde la fecha que corresponda.

Puede realizarse por internet en la sede electrónica de la Seguridad Social, mediante identificación digital, o de forma presencial con cita previa. También existen canales específicos para quienes no disponen de certificado digital.

Antes de solicitarla, prepara el DNI o NIE, el número de cuenta bancaria y, si procede, documentos sobre hijos, periodos trabajados en el extranjero o situaciones familiares que afecten a complementos.

El INSS revisará las cotizaciones, la edad, los periodos computables y las bases. Después emitirá una resolución indicando si reconoce la pensión, desde qué fecha y con qué importe mensual.

La pensión de jubilación se abona normalmente en 14 pagas: 12 mensualidades ordinarias y dos pagas extraordinarias, en junio y noviembre. La cuantía está sujeta al IRPF, salvo que resulte exenta por circunstancias concretas.

También es recomendable informarse sobre los impuestos de la jubilación y el IRPF. Conocer la retención aproximada evita confundir el importe bruto reconocido con el dinero neto que llegará a la cuenta.

Errores frecuentes antes de jubilarse

Uno de los errores más comunes es esperar al último momento para revisar la vida laboral. Si aparece un periodo que falta, resolverlo puede llevar tiempo y requerir documentación.

Otro error es pensar que una pensión estimada baja no merece revisión. Si cumples los requisitos, puede existir complemento a mínimos según tus ingresos y circunstancias; además, unos meses adicionales de cotización pueden cambiar el porcentaje o la fecha de acceso.

También conviene evitar acuerdos informales para seguir trabajando después de jubilarse. La compatibilidad entre trabajo y pensión tiene reglas específicas. Trabajar sin alta mientras se cobra una pensión puede provocar sanciones y devoluciones.

No confundas la pensión contributiva con la no contributiva. Si no alcanzas los 15 años cotizados, puede existir la alternativa de solicitar una pensión no contributiva a partir de los 65 años, siempre que cumplas los requisitos de residencia e ingresos.

La jubilación de las empleadas de hogar merece una revisión individual cuando existen trabajos en distintos países, divorcio, períodos de cuidado, incapacidad o cotizaciones en otros regímenes. En algunos supuestos las cotizaciones pueden totalizarse, pero cada país o régimen calcula y reconoce su parte conforme a sus reglas.

Conclusión

La jubilación de las empleadas de hogar depende sobre todo de tres elementos: que todas las relaciones laborales estén de alta, reunir al menos 15 años cotizados y conocer la edad ordinaria aplicable. Descarga tu vida laboral, revisa tus bases y pide una simulación al INSS si detectas lagunas o estás cerca de jubilarte. Prepararlo con uno o dos años de margen te permite corregir errores y comparar fechas con tiempo.

Fuentes oficiales

Ley General de la Seguridad Social, información del INSS sobre el cálculo de la jubilación y criterios de cotización en situaciones de pluriempleo.

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