Lagunas de cotización: qué son y cómo te penalizan

Hay una escena que se repite más de lo que debería. Alguien entra en el simulador de la Seguridad Social, ve una estimación decente, se queda tranquilo y pasa página. Luego, cuando toca de verdad, aparece la letra pequeña: meses “en blanco” dentro del periodo de cálculo. No es que falten años para tener derecho a pensión. Es que la pensión sale más baja porque, en la media, también se cuelan ceros.

A eso el sistema lo llama lagunas de cotización. Y sí: penalizan. No por castigo moral, sino por pura aritmética.

Qué son las lagunas de cotización (sin rodeos)

Una laguna de cotización es un mes (o varios) dentro del periodo que se usa para calcular la base reguladora en el que no existe base de cotización porque no se estaba en alta y no existía obligación de cotizar.

La idea importante es esa: mes sin base. No necesariamente “mes sin trabajar”. Hay meses sin trabajo que sí cotizan (por ejemplo, con prestación contributiva de desempleo) y meses con trabajo que cotizan poco, pero no son laguna.

La laguna aparece cuando el cálculo mira hacia atrás y se encuentra un hueco contable.

Por qué te penalizan tanto: no es drama, es matemática

La pensión contributiva se sostiene sobre dos columnas:

  • La base reguladora, que sale de promediar bases de cotización de un periodo largo.
  • El porcentaje que se aplica a esa base según los años cotizados.

Las lagunas afectan a lo primero. Si la media incluye meses con bases muy bajas (o integradas a mínimos), la media baja. Y esa bajada es relevante porque la pensión se calcula una vez y, a partir de ahí, se revaloriza sobre esa cifra.

No hacen falta diez años en blanco para notar el efecto. Bastan huecos en el tramo que entra en la media.

Cómo aparecen las lagunas en la vida real

Las lagunas rara vez nacen de una catástrofe. A menudo son fricción cotidiana y decisiones lógicas en su momento que luego salen caras en el cálculo.

Los casos típicos:

  • Fin de contrato y meses entre trabajos sin alta.
  • Años de excedencia sin cotización.
  • Periodos largos fuera del mercado laboral por cuidados.
  • Retornos tardíos tras emigración.
  • Cese de actividad como autónomo y “ya me daré de alta cuando salga algo”.
  • Separación o cambio vital que deja un paréntesis largo sin cotizar.
  • Trabajos esporádicos con meses totalmente fuera del sistema.

La mayoría de sustos llegan porque se subestima una idea peligrosa: “son solo unos meses”.

La gran diferencia: cuando se integran y cuando no

Aquí está el punto que separa una penalización moderada de una caída seria.

En algunos regímenes y supuestos, las lagunas no se dejan a cero. Se “rellenan” con una base mínima (o parte de ella). A esto se le llama integración de lagunas.

Pero no es universal. Y no funciona igual para todos.

Integración de lagunas en el Régimen General: el salvavidas existe, pero no es un yate

En el Régimen General (trabajadores por cuenta ajena), la norma prevé que, si aparecen meses sin cotización dentro del periodo que se usa para calcular la base reguladora, se integren así:

  • Las primeras 48 mensualidades (cuatro años) se integran con la base mínima vigente en cada momento.
  • A partir de la mensualidad 49, se integran con el 50% de esa base mínima.

Esto está recogido en la regulación de la base reguladora de la pensión de jubilación y su integración de lagunas (Ley General de la Seguridad Social, texto consolidado).

Dos matices para evitar autoengaños:

  • Integrar no convierte ese mes en “mes cotizado real” a efectos de requisitos de acceso (carencias). Es una regla de cálculo de la media, no un borrador mágico.
  • Integrar se hace con base mínima, no con la base que se tenía cuando se trabajaba. Es decir: amortigua el golpe, pero no lo elimina.

Meses “partidos”: cuando se cotiza una parte del mes

Hay situaciones en las que en un mes existió obligación de cotizar solo durante una parte (por alta/baja dentro del mes). La norma contempla cómo se cubre el tramo sin obligación de cotizar hasta ciertos límites, con referencia a bases mínimas. En carreras con movimientos frecuentes esto importa más de lo que parece.

La mejora que entra en juego desde 2026 (y por qué conviene saberla)

Desde 2026 existe una mejora transitoria relacionada con la brecha de género en pensiones, que modifica la integración en determinados tramos de lagunas cuando se cumplen las condiciones previstas por la norma:

  • De la mensualidad 49 a la 60, la integración puede ser del 100% de la base mínima.
  • De la mensualidad 61 a la 84, puede ser del 80% de la base mínima.

La propia ley establece el marco y los requisitos. No es automático para todo el mundo, pero conviene tenerlo presente porque afecta justo al tramo donde, en la regla general, la integración baja al 50%.

Autónomos: cuando el sistema es bastante menos amable

En el RETA (autónomos), la integración de lagunas no funciona como en el Régimen General. Hay supuestos concretos ligados a la extinción de la prestación por cese de actividad en los que se prevé una integración limitada (por ejemplo, durante un número acotado de meses), pero no es comparable al mecanismo amplio del Régimen General.

En términos prácticos: meses sin alta como autónomo suelen dejar cicatriz más visible en la base reguladora. Y eso engancha con una realidad poco agradable: el autónomo puede elegir base, pero si no hay alta, no hay base. No hay “elección”, hay vacío.

El punto que confunde a todo el mundo: laguna no es “mes sin trabajar”

Aquí es donde se montan los malentendidos de sobremesa.

  • Cobrar paro contributivo suele implicar cotización por jubilación (no suele generar laguna).
  • Estar en baja con cotización no genera laguna.
  • Estar en un ERTE con cotización no genera laguna.
  • Tener un convenio especial en vigor, pagado, evita la laguna.

La laguna aparece cuando el sistema encuentra un mes sin base porque no se estaba en alta ni cotizando por otra vía.

Si se está en duda, lo más fiable no es la intuición, sino comprobarlo en la información oficial sobre jubilación y cálculo.

Quién suele salir peor parado

Las lagunas no “castigan” a un perfil moral. Castigan a perfiles laborales concretos. Y sí: hay grupos que, por estructura de vida, suelen acumular más huecos.

Carreras con paro largo al final

Un par de años sin cotizar a los 40 puede doler menos que un par de años a los 61. No porque el sistema sea caprichoso, sino porque cerca del hecho causante el periodo de cálculo está “más fresco” y esos huecos suelen entrar de lleno en el promedio.

Interrupciones largas por cuidados

Muy habitual en generaciones en las que el reparto de cuidados fue desigual. Aquí la integración ayuda, pero no hace milagros. La base mínima rara vez se parece a lo que se cotizaba en etapas de empleo estable.

Autónomos con periodos de baja intermitente

El clásico “me doy de baja unos meses para ahorrar cuota” puede salir carísimo si esos meses caen dentro del tramo relevante del cálculo. En el autónomo el margen de error suele ser más caro.

Qué conviene tener claro a partir de los 50

No hace falta vivir con la calculadora. Pero a partir de los 50 sí conviene tener tres cosas claras, porque aún hay margen de maniobra.

1) Dónde están los huecos

No basta con saber “años totales”. Hay que localizar meses sin base dentro del periodo que entra en la base reguladora.

2) En qué régimen se ha cotizado

Régimen General y RETA no tratan igual las lagunas. Una estrategia buena para un asalariado puede ser mediocre para un autónomo.

3) Qué alternativa real evita meses en blanco

Aquí entran medidas prácticas, no heroicas:

  • Evitar meses completamente en blanco si se está cerca de la jubilación.
  • Valorar un convenio especial cuando tiene sentido.
  • Planificar retornos al sistema con calendario, no “cuando salga algo”.

No se trata de cotizar mucho a última hora. Se trata de evitar vacíos en el tramo que más pesa.

Errores que se repiten demasiado

  • Confundir integración de lagunas con “arreglar requisitos” (no es lo mismo).
  • Dejar “un par de años” sin alta porque total ya se retoma.
  • No revisar los huecos hasta los 63, cuando ya hay menos margen.
  • Pensar que una vida laboral larga garantiza una buena base reguladora.

La mayoría de estos errores no son de ignorancia. Son de exceso de confianza.

Decisiones que suelen tener más impacto (sin prometer milagros)

  • Evitar meses completamente en blanco, aunque se cotice poco: una base baja suele ser mejor que un hueco largo integrado al 50% de base mínima (si ya hay muchas lagunas).
  • Cuidar el final de carrera: los últimos años laborales no solo influyen en el “derecho” a pensión; influyen en la media.
  • Planificar interrupciones: si se sabe que habrá un paréntesis, conviene decidir si se puede sostener alguna forma de cotización y durante cuánto tiempo.

Cierre

Las lagunas de cotización son la parte menos épica del sistema y, sin embargo, de las más determinantes. No por injustas, sino por silenciosas. No aparecen como una multa, sino como una media que baja.

Y en una media, el cero siempre gana.

Preguntas frecuentes sobre lagunas de cotización

¿Qué es exactamente una laguna de cotización?

Un mes dentro del periodo que se usa para calcular la base reguladora en el que no hay base porque no existía obligación de cotizar (no se estaba en alta ni cotizando por otra vía).

¿Las lagunas me hacen perder el derecho a pensión?

No necesariamente. El derecho depende de carencias (años mínimos). Las lagunas suelen afectar sobre todo a la base reguladora, es decir, a la cuantía.

¿Cómo se integran las lagunas en el Régimen General?

En jubilación, las primeras 48 mensualidades se integran con la base mínima; a partir de la 49, con el 50% de esa base mínima, con matices y mejoras transitorias en determinados supuestos.

¿Desde 2026 hay mejoras en la integración de lagunas?

Sí, existe una mejora transitoria que puede elevar la integración por encima del 50% general en determinados tramos y condiciones.

¿Los autónomos tienen integración de lagunas como los asalariados?

No de la misma manera. El tratamiento es más limitado y, en la práctica, los meses sin alta suelen penalizar más.

¿Cómo sé si tengo lagunas y dónde están?

Revisando vida laboral y bases de cotización, y localizando meses sin base dentro del periodo que entra en el cálculo. La Seguridad Social publica información sobre la pensión de jubilación y su cálculo.

¿Se pueden “arreglar” lagunas a última hora?

Depende del caso. Lo más eficaz suele ser evitar que sigan creciendo (volver a cotizar o sostener una fórmula de cotización si procede). Las lagunas pasadas, una vez dentro del periodo de cálculo, tienen un impacto que solo puede amortiguarse con estrategia y calendario.

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Prueba esto hoy: revisar si hay meses en blanco cerca del final de carrera. Mañana seguimos.

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